investigador violo normas de seguridad en terapia genética
El investigador que dirigió un experimento de terapia genética en el que falleció un paciente violó las normas de seguridad, según le ha comunicado la Administración estadounidense de Alimentos y Fármacos (FDA) en una carta.
Washington, .- El investigador que dirigió un experimento de terapia genética en el que falleció un paciente violó las normas de seguridad, según le ha comunicado la Administración estadounidense de Alimentos y Fármacos (FDA) en una carta.En la misiva, la FDA señaló que el especialista, James Wilson, de la Universidad de Pensilvania, y el laboratorio en el que trabaja no podrán realizar nuevos experimentos hasta que "se pongan en marcha acciones correctivas".La Administración de Alimentos y Fármacos indicó además que el Instituto de Terapia Genética de la citada Universidad tiene 15 días para comunicar las medidas que dará para corregir los fallos.La FDA ordenó el pasado 21 de enero la suspensión de las pruebas de terapia genética que realizaban Wilson y el laboratorio de la Universidad del Estado de Pensilvania.Wilson encabezó la investigación de la Universidad de Pensilvania que fue paralizada tras la muerte del paciente Jesse Gelsinger, un joven de 18 años.Gelsinger murió el pasado septiembre cuatro días después de participar en el experimento. Según se ha denunciado, el joven se encontraba demasiado débil para participar en la investigación.A mediados del año pasado el muchacho decidió participar en un experimento para corregir un trastorno hepático genético mediante la inyección en ese órgano de genes normales portadores de un virus del resfriado.A las pocas horas de iniciarse el tratamiento Jesse sufrió una reacción tóxica y murió cuatro días después.La FDA señaló que se cometieron numerosas violaciones a las normas que deben seguirse en los experimentos de ese tipo, y que los investigadores no informaron de dos reacciones graves a la terapia genética que sufrió Gelsinger.Los investigadores informaron a esa Administración de sólo dos reacciones graves al experimento y convencieron al organismo de que los problemas habían sido originados por otras circunstancias médicas.Antes de someter al tratamiento al joven, los investigadores no informaron de reacciones graves mostradas por otros dos pacientes.Además, los niveles de amoníaco en la sangre de Gelsinger, que indican una lesión hepática, eran demasiado altos como para permitir que se aceptara su intervención en el estudio.




