El planeta cuenta con tantos hambrientos como sobrealimentados
El planeta cuenta con tantas personas que sufren hambre como personas sobrealimentadas, según un informe del Instituto Worldwatch , que subraya además los daños provocados por la malnutrición y el exceso de alimentación en Estados Unidos.
WASHINGTON, - El planeta cuenta con tantas personas que sufren hambre como personas sobrealimentadas, según un informe del Instituto Worldwatch , que subraya además los daños provocados por la malnutrición y el exceso de alimentación en Estados Unidos."Mientras que la población hambrienta del mundo ha disminuido un poco desde 1980, a 1.200 millones de personas, el número de personas obesas ha aumentado hasta los 1.200 millones", escriben los autores del informe "Sobrealimentados y subalimentados: la epidemia global de la malnutrición".Las víctimas de esta epidemia se encuentran tanto entre los 150 millones de niños que pasan hambre en los países en desarrollo como en la quinta parte de los niños estadounidenses que se encuentran encima del peso normal para su edad, agrega el informe, que basa sus conclusiones en estudios internacionales."Los hambrientos y los que están demasiado gordos comparten un elevado índice de enfermedades e incapacidades, una esperanza de vida reducida y niveles más bajos de productividad, factores que frenan el desarrollo de un país", afirma Gary Gardner, coautor del estudio junto a Brian Halweil.El número de personas con hambre crónica ha bajado (-14%) desde 1970 a 790 millones por 918 millones. Pero tampoco en Estados Unidos están a salvo. El Departamento Norteamericano de Agricultura (USDA) estima que el 10% de los hogares estadounidenses vivió en situación de "inseguridad alimentaria" en 1998. En un sondeo que se remonta a 1995, el USDA aseguraba que el 4,1% de los hogares norteamericanos (4,2 millones de personas) pasaban hambre.Paralelamente, la obesidad se ha convertido en un problema en el país. Un estadounidense de cada dos estaba por encima de su peso normal en 1997 y uno de cada cinco era obeso. La situación es alarmante en los niños: uno de cada cinco estaba por encima de su peso o era obeso en 1998, según Worldwatch, un aumento del 50% en las dos últimas décadas.Los expertos explican este fenómeno por la combinación de un régimen alimentario demasiado rico en azúcares y grasas y falta de actividad física. Comer todo el tiempo entre horas también ha influido mucho.Las consecuencias de este fenómeno son indiscutibles. La obesidad incrementa los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares, paros cardiacos, diabetes y algunos tipos de cáncer. Varios estudios muestran que cada vez más niños sufren "diabetes de adulto".Los autores del informe insisten en el impacto que tiene la publicidad en las costumbres de la mesa y destacan que los "productos que más se anuncian tienen un valor nutritivo dudoso". Los anuncios de las cadenas de comida rápida suponen un tercio del gasto en publicidad de alimentación en Estados Unidos."¿Acaso Ronald McDonald es muy diferente a Joe Camel?", se preguntan los autores, que recuerdan el argumento de algunos nutricionistas a favor de una reglamentación de la publicidad para los alimentos poco nutritivos, siguiendo el ejemplo de las medidas tomadas contra la industria del tabaco.




