División de opiniones en Estados Unidos sobre beneficios de terapia genética
La terapia genética, destinada a prevenir o curar enfermedades a base de introducir genes correctores, está en el centro de una polémica en Estados Unidos, ya que mientras unos se postran a sus pies, otros acusan a los investigadores de estar jugando a aprendices de brujo.
WASHINGTON, - La terapia genética, destinada a prevenir o curar enfermedades a base de introducir genes correctores, está en el centro de una polémica en Estados Unidos, ya que mientras unos se postran a sus pies, otros acusan a los investigadores de estar jugando a aprendices de brujo.Por segunda vez en dos meses, la Administración Federal para el Control de Productos Alimentarios y Farmacéuticos (FDA) ha pedido a los especialistas que suspendan sus experimentos.El laboratorio Vascular Genetics ha sido instado a detener sus ensayos clínicos sobre el crecemiento de nuevos vasos sanguíneos en el músculo cardiaco gracias a la introducción de genes.Esta decisión fue tomada después de que dos de los pacientes tratados fallecieran, aunque no se ha podido probar que los enfermos murieron como consecuencia de la terapia. Los responsables de los ensayos, de la Universidad Tuft en Medford (Massachusetts) y de Centro Médico St. Elizabeth's en Boston (Massachusetts) no informaron inmediatamente de estos incidentes a la FDA, tal como lo indica la norma.Otro experimento con terapia genética llevado a cabo por la Universidad de Pensilvania fue suspendido en enero pasado después de la muerte de un joven, Jesse Gelsinger, que no resistió un tratamiento destinado a corregir una enfermedad genética.Aunque el tratamiento fue distinto en los dos casos: Vascular Genetics inserta directamente los genes en el tejido cardiaco, mientras que el método usado por la Universidad de Pensilvania consistía en recurrir a virus inactivos como medio para transportar a los genes.La decisión de la FDA sobre estos dos experimentos no desalienta en absoluto a los promotores de estos nuevos tratamientos.El presidente de Vascular Genetics, John Cumming, subrayó el jueves en un comunicado que "seguía entusiasmado por las posibilidades de esta nueva e importante forma de terapia".El mismo día, la revista Nature Genetics publica un estudio que da cuenta de un éxito en el tratamiento de la hemofilia B. Un ensayo clínico realizado en tres pacientes para verificar si el tratamiento no tenía efectos secundarios adversos, dio resultado en dos de ellos, indican los investigadores del Hospital para Niños de Filadelfia (Pensilvania).




