Maternidades públicas identificaran con huellas a madre e hijo
Unas setenta maternidades públicas españolas comenzaron hoy a recoger las huellas dactilares de los recién nacidos y de sus madres en un documento, en la primera iniciativa mundial de este tipo para identificar a los bebés y acreditar la relación materno-filial.
Unas setenta maternidades públicas españolas comenzaron hoy a recoger las huellas dactilares de los recién nacidos y de sus madres en un documento, en la primera iniciativa mundial de este tipo para identificar a los bebés y acreditar la relación materno-filial.El promotor de la idea, el pediatra Antonio Garrido-Lestache, que fue recibido y felicitado hoy por la reina Sofía, comenzó a luchar por este documento identificativo hace once años y expresó hoy a EFE su "enorme satisfacción" por este logro "conseguido para el niño, que estaba indefenso en cuanto a identificación".La documentación, que contiene elementos para impedir posibles falsificaciones, acreditará la relación materno-filial en cualquier momento, ya que las huellas dactilares son la base del sistema universal de identificación y permanecen durante toda la vida, y en principio, tendrá exclusivamente aplicación sanitaria.El papel identificador consta de dos partes una para la madre y otra para el centro médico.En la primera se plasman las huellas de los dedos índice y medio de la mano derecha del neonato y la del dedo índice derecho de la madre, además de los nombres de ambos y del profesional sanitario que las toma; en la segunda, también figuran los datos de identidad del niño y de la madre y las mismas huellas.Aunque en España son muy excepcionales los casos de confusión de bebés en las maternidades, el temor de los padres a que esto suceda es frecuente por lo que esta iniciativa ofrece a los progenitores un elemento de confianza.Garrido-Lestache consideró que el documento podrá ser especialmente útil en caso de guerras o grandes catástrofes que conlleven desplazamientos o pérdida de personas.El pediatra consiguió que la Convención de Derechos del Niño, aprobada en Nueva York, en 1989, se hiciera eco de su propuesta y la incluyera en su artículo octavo como un nuevo derecho de los más pequeños.




