Desarrollan protector solar con sustancia de la barrera de coral
Un componente químico de los corales de la Gran Barrera de Coral de Australia ha servido a científicos del Instituto Australiano de Ciencia Marina para desarrollar el primer protector solar marino del mundo.
Un componente químico de los corales de la Gran Barrera de Coral de Australia ha servido a científicos del Instituto Australiano de Ciencia Marina para desarrollar el primer protector solar marino del mundo.El portavoz de ese instituto, Peter Isdale, explicó hoy a EFE que "el componente químico que hemos detectado en los tejidos de los corales es treinta veces más eficaz que otras sustancias que protegen contra los rayos ultravioleta".El equipo de investigadores analizó las reacciones de los corales a la exposición de los rayos ultravioletas a diferentes niveles de profundidad.Los arrecifes de coral han poblado durante más de 400 millones de años el mundo submarino a lo largo de la línea ecuatorial en aguas cuyas temperaturas oscilan entre los 20 y 30 grados centígrados."Hace diez años observamos que los corales de la Gran Barrera que viven en aguas ecuatoriales no muy profundas desarrollan una sustancia química que les protege de la exposición a los rayos ultravioleta y ahora hemos conseguido producir esta misma sustancia en el laboratorio", explicó Isdale.El bioquímico Walter Dunlap, que también trabaja para ese instituto australiano, señaló que "los rayos ultravioleta penetran en las aguas marinas y alcanzan hasta veinte metros de profundidad"."Los corales que viven a cinco o seis metros bajo el nivel del mar, en el océano, producen una sustancia denominada S-320 que les protege de la exposición prolongada a grandes cantidades de rayos ultravioleta, les escuda de hasta de 400 nanómetros de intensidad" de ese tipo de rayos, indicó Dunlap."El nombre de la sustancia S-320 -preció Dunlap- hace referencia al grado de protección contra los rayos ultravioleta, que en este caso es de 320 nanómetros. La sustancia contiene aminoácidos mycosporinos cromóforos (que dan color a un compuesto) y que absorben los rayos ultravioleta".La sustancia S-320 no sólo se encuentra en los corales de las aguas tropicales si no también en algunos lugares de la Antártida donde la capa de ozono se encuentra más deteriorada.Dunlap explicó que en la Antártida "los microorganismos vegetales del la clase fitoplancton también han desarrollado ese protector solar".La capa de ozono es imprescindible para los humanos porque reduce los efectos nocivos de los rayos ultravioleta procedentes del Sol.Su grosor es de tres milímetros, pero en determinadas zonas no llega a un espesor superior al milímetro y medio debido a la acción de la presencia excesiva de algunos compuestos químicos, lo que los expertos denominan como "agujero del ozono".Los científicos del Instituto Australiano de Ciencia Marina tras detectar la sustancia S-320 y aprender la forma de reproducirla en un laboratorio trabajaron en la manera de modificarla y mejorarla hasta obtener lo que han bautizado como "Protector 855"."El protector solar es incoloro, inodoro, resistente a la piel y no mancha; además, hemos hecho pruebas que demuestran que no produce alergias a las personas ni tampoco irrita la piel", explicó el investigador Isdale.El nuevo escudo contra los rayos ultravioletas que emite el Sol lo desarrollará ese instituto en colaboración con la empresa australiana Sunscreen Technology."Hemos conseguido la patente mundial también para comercializar el producto en la Unión Europea. El próximo paso es manufacturarlo a gran escala. Sólo nos falta encontrar una empresa farmacéutica que quiera producirlo y estamos convencidos de que tendrá que ser extranjera", concluyó Isdale.




