Funcionarios de sanidad achacan a EEUU uso de sangre contaminada
Canadá utilizó durante años sangre procedente de presos de cárceles de EEUU infectados con sida y hepatitis C porque Washington no advirtió de su procedencia, según revelaron documentos del Ministerio de Sanidad.
Canadá utilizó durante años sangre procedente de presos de cárceles de EEUU infectados con sida y hepatitis C porque Washington no advirtió de su procedencia, según revelaron documentos del Ministerio de Sanidad.Alrededor de 1.000 hemofílicos canadienses fueron expuestos a estos productos contaminados en los años 80 y principios de los 90. Muchos de ellos murieron tras resultar contagiados con el virus del sida y el de la hepatitis C.Los documentos indican que los productos procedían de presos que cumplían condena en cárceles de Estados Unidos.En 1999, un grupo de hemofílicos presentó una demanda en EEUU por 5.000 millones de dólares contra el gobierno estadounidense por el hecho de que la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) no suspendió la exportación pese a que estaba al tanto de los riesgos.Documentos de 1988 muestran cómo funcionarios del Ministerio de Sanidad canadiense indican que "el uso de esos productos sanguíneos en Canadá pueden ser atribuidos a "una omisión" de las autoridades estadounidenses que no informaron al agente canadiense de que la sangre recogida en prisiones no era segura y no se la utilizaba en Estados Unidos.El contagio de centenares de canadienses por sida y hepatitis C en los años 80 provocó una crisis en el sistema sanitario del país que se resolvió en 1998 con la suspensión de la Cruz Roja como proveedor de servicios y productos sanguíneos y su sustitución por una nueva institución.




