FAVORITOS BRASILEÑOS Y SORPRENDENTES CHILENOS SALEN AL FRENTE
La selección de Brasil, anfitriona del Preolímpico Suramericano y favorita para ganar una de las dos representaciones de la región en Sydney'2000, salió al frente del cuadrangular final junto con la sorprendente de Chile, con sendas goleadas a Argentina y Uruguay, respectivamente.
La selección de Brasil, anfitriona del Preolímpico Suramericano y favorita para ganar una de las dos representaciones de la región en Sydney'2000, salió al frente del cuadrangular final junto con la sorprendente de Chile, con sendas goleadas a Argentina y Uruguay, respectivamente.La "verdeamarela" lo hizo por 4-2 y la "roja" por 4-1, con lo cual ambas empatan con tres puntos, aunque la segunda es líder gracias a la diferencia de goles a favor.Brasil se bastó de una sensacional noche de gala de Ronaldo de Assis Moreira "Ronaldinho", que con tres goles de todas las facturas sacó al equipo del pantano al que por momentos lo llevó Argentina con un libreto bien estructurado en el papel, pero mal interpretado en el escenario.Al nuevo espectáculo ofrecido por la revelación del fútbol brasileño en 1999 se unió como maestro de ceremonias Alex, autor de un soberbio gol de media distancia que sirvió para registrar el primer empate transitorio del partido, y de un pase efectivo para que su compañero se disparara solitario en la clasificación de artilleros, con ocho unidades.El chileno Héctor Tapia, que hoy anotó uno en la paliza que su equipo le propinó a Uruguay, le sigue con cinco goles, los mismos que contabiliza Claudio Pizarro, de la eliminada selección de Perú.Argentina complicó el desempeño brasileño con hombres rápidos en la cobertura de espacios libres y rotaciones permanentes a espaldas de los zagueros.La estructura ofensiva que Brasil implantó con Edú en el mitad y Lucas en el ataque desde la goleada del domingo pasado a Colombia (9-0) quedó desarticulada con los desplazamientos abiertos de Bernardo Romeo y Diego Quintana o las idas y venidas por el centro de Juan Riquelme y Pablo Aimar.Sin embargo, los albicelestes olvidaron desenchufar la conexión entre Alex y Ronaldinho, los más experimentadas de Brasil, y por ese conducto encajó los goles y perdió un partido que comenzó ganando y que, por momentos, controló a su antojo.Argentina jugó hoy su mejor partido en el torneo eliminatorio para Sydney'2000, pero pecó por desconcentración y excesiva bondad cuanto tenía todo para dar el tiro de gracia.En el preliminar, los hasta ahora invictos "charrúas" dominaron territorialmente durante buena parte del encuentro, pero un aplicado equipo chileno se valió de mortíferos contragolpes para sellar una goleada sorprendente para todos, incluso para ellos mismos, según reconocieron en posteriores declaraciones de prensa.Uruguay se fue encima de su rival de turno desde el pitido inicial, y antes de cumplirse los diez minutos creó dos jugadas de peligro sobre la portería de Di Gregorio, con José Franco como protagonista y con la defensa chilena mostrando deficiencias.Los chilenos se limitaron a esperar para destruir los ataques uruguayos e intentar alimentar con rápidas jugadas de contragolpe y abastecimientos largos a Héctor Tapia y Julio Gutiérrez.Estos prácticamente no pisaron el área rival hasta el minuto 26, cuando el segundo aprovechó un rebote en la hasta entonces inactiva defensa uruguaya y abrió el marcador con un remate cruzado al ángulo izquierdo.Dos minutos después la selección chilena llegó con peligro por segunda ocasión con una buena combinación entre esos dos delanteros, cuyos remates en seguidilla fueron detenidos por el portero uruguayo Carini.Avanzando y retrocediendo en bloque, Uruguay mantuvo sus llegadas ofensivas, principalmente por la banda izquierda, pero sus centros fueron rechazados o contenidos por el portero Di Gregorio.El portero chileno fue sorprendido adelantado a los 42 minutos por Fabián Coelho, quien estableció el 1-1 del primer tiempo con un gran remate desde fuera del área.Los ímpetus de triunfo uruguayo en el segundo tiempo se mantuvieron, pero Chile puso aún más rapidez en las jugadas de contragolpe, que encontró a prácticamente todo el elenco uruguayo adelantado.Así llegaron los tres restantes goles chilenos, primero gracias al goleador Héctor Tapia y luego a Rodrigo Ríos y Claudio Pizarro.La situación uruguaya se agravó con la expulsión de Christian Callejas, lo que aumentó los espacios para las incursiones de Chile, aunque nunca encontró resignación en un rival que intentó hasta el fin acortar las distancias en el marcador.




