LLUVIA DE BLOQUES DE HIELO SOBRE ESPAÑA: UN MISTERIO TOTAL
Cola de un cometa, fenómeno meteorológico o desprendimientos de un avión: ninguna de las hipótesis elaboradas para explicar la lluvia de bloques de hielo que caen sobre España desde hace diez días resiste un examen a fondo de los expertos, que se muestran perplejos ante el fenómeno.
Cola de un cometa, fenómeno meteorológico o desprendimientos de un avión: ninguna de las hipótesis elaboradas para explicar la lluvia de bloques de hielo que caen sobre España desde hace diez días resiste un examen a fondo de los expertos, que se muestran perplejos ante el fenómeno.Un primer elemento que ayude a dar una respuesta al misterio llegará el viernes con los resultados de los análisis químicos y biológicos de estos bloques de hielo del tamaño de un pelota de baloncesto y con un peso de hasta cuatro kilos.Desde el 8 de enero, dieciocho de estos hielos gigantes han caído sobre España, principalmente en la región de Valencia (este), pero también en Sevilla (sur), cerca de Zaragoza y Soria (noreste) e incluso el martes en los alrededores de Madrid.El Instituto Nacional de Meteorología (INM) descartó formalmente todo origen atmosférico: los cielos estaban claros y despejados cuando cayeron los hielos y ningún fenómeno meteorológico da lugar a caídas solitarias de bloques de hielo, asegura el INM."No hay registro histórico de piedras de granizo mayores de un kilo, porque las corrientes de aire ascendentes que sostienen el granizo en las nubes no sobrepasan los 100 km/hora y no pueden soportar ese peso", explica Jeroni Llorente del departamento de Física del Aire de la Universidad de Barcelona.Los primeros hielos fueron atribuidos a aviones, pero la persistencia de la lluvia de hielo en lugares totalmente apartados de las rutas aéreas, debilitan esta hipótesis. La limpieza de los bloques de hielo también descarta la tesis de un vaciado accidental de los servicios de un avión de línea, como ocurrió en Galicia en 1996.Entonces se pensó en el cometa: el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) emitió el lunes la hipótesis de una caída de hielo proveniente de la cola de un cometa."El primer soprendido soy yo", afirmó el geólogo del CSIC Jesús Martínez Frías, que dirige el equipo de investigación sobre el asunto, que reúne a expertos del ministerio de Medio Ambiente, del CSIC, de la Universidad Autónoma de Madrid y de los institutos del Frío y de Geología de Madrid."Es muy aventurado hacer valoraciones a priori, pero todo parece indicar que los trozos de hielo proceden de los restos de un cometa", dijo Martínez Frías en una rueda de prensa."Imposible", responde Marc Kidger del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). "Los fragmentos hubieran caído todos al mismo tiempo y no sólo en España", explicó."Los cometas están compuestos de numerosos otros minerales y el primero en desintegrarse es el hielo", insiste su colega Ignasi Casanova del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña.La hipótesis se evapora totalmente cuando Casanova subraya que las temperaturas de entrada en la atmósfera (de 800 a 1.000 grados centígrados) acabarían en pocos segundos con un iceberg llegado del espacio y que fuera lo bastante grande para ser detectado por los astrónomos."Debería tener kilómetros de largo al entrar en la atmósfera y lo hubiéramos detectado", añade Francisco Anguita, responsable del departamento de Petrología y geoquímica de la Universidad Complutense de Madrid."Tal vez haya un +efecto OVNI+ en la aparición de estos hielos", sonríe Anguita: "no estoy seguro de que todos esos bloques de hielo hayan caído del cielo"."Esperemos a los análisis y tal vez veamos que sólo están compuestos de agua del grifo", concluyó.




