ECUADOR: GOBIERNO QUIERE PONERLE UNA VALVULA DE ESCAPE A LA CRISIS SOCIAL
El Gobierno de Ecuador quiere ponerle una válvula de escape a la crisis social mediante un programa agresivo de asistencia en favor de los más pobres, plan que sería financiado con el sacrificio de todos los ecuatorianos. <BR>El Ejecutivo pres...
El Gobierno de Ecuador quiere ponerle una válvula de escape a la crisis social mediante un programa agresivo de asistencia en favor de los más pobres, plan que sería financiado con el sacrificio de todos los ecuatorianos.
El Ejecutivo presentó ya su plan de "Políticas y Acción Social" para el 2000, en el que admite la angustiosa situación de las condiciones de vida de la población y plantea algunas soluciones urgentes.
El diagnóstico no es alentador, pues los índices de pobreza e indigencia, sumados, oprimen al 61,3 por ciento de los doce millones de ecuatorianos.
Sólo la indigencia subió un 3,2 por ciento en el último año, mientras que la pobreza superó el 43,8 por ciento de la población, según un estudio de la Secretaría de Estado de Desarrollo Social (Sedes).
El informe señala que el número de indigentes aumentará del 14,3 por ciento en 1998 al 17,5 por ciento a finales de este año, según el Ejecutivo, que espera frenar la tendencia al alza con el programa de acción social.
La pobreza aumentará un 9,1 por ciento este año respecto al 37,9 por ciento que se registró en 1998, señala el documento.
Agrega que el 64,7 por ciento de los ecuatorianos que percibe apenas dos dólares diarios se encuentra en los sectores rurales, mientras que en las ciudades ese índice afecta al 29 por ciento.
Entre las principales causas para el aumento de la pobreza se encuentra la contracción económica, que se calcula llegará a fines de año a entre el 5 y el 7 por ciento.
Asimismo el índice de inflación llegaría en diciembre al 60 por ciento y el déficit fiscal se prevé bordeé el 4 por ciento (360 millones de dólares) del Producto Interior Bruto (PIB).
Otro de los factores es la reducción de las inversiones en obras públicas (-13,6 por ciento) y el aumento del desempleo por la quiebra de empresas y la reducción de personal de entidades públicas y privadas que, según el Ejecutivo, afecta al 15,6 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), aunque una encuesta de la firma privada Cedatos lo cifra en el 18,8 por ciento.
Para contrarrestar esta situación, ha diseñado un programa con el que intentará a corto y medio plazo "afrontar los desequilibrios sociales".
El Ejecutivo prevé obtener una ayuda económica del Fondo Monetario Internacional (FMI), gestionar nuevos créditos con otros organismos multilaterales y reactivar el aparato productivo para financiar su plan social.
Sin embargo, su aplicación requiere primero para el Ejecutivo de un equilibrio en la economía nacional, que soporta una de las peores crisis de su historia.
El presidente del país, Jamil Mahuad, espera que el Congreso le apruebe un proyecto tributario que incluye, entre otras cosas, el aumento del Impuesto al Valor Añadido (IVA), del 10 al 15 por ciento, y la mejora de la recaudación del tributo a la renta que oscilará entre el 5 y el 25 por ciento.
Ya ha recibido el rechazo de varios grupos políticos de la oposición, así como de sindicatos y organizaciones indígenas, dispuestas a protestar si se cargan más impuestos contra la población.
Mahuad ha explicado que su reforma tributaria y, sobre todo, el aumento del IVA, será beneficioso, pues ello supondrá, además, la disminución o eliminación de otros tributos de gran impacto social.
El ministro secretario del Frente Económico, Guillermo Lasso, criticó a la oposición que rechaza tajantemente la reforma tributaria porque, dijo, quienes se oponen sólo buscan mantener ciertos privilegios, especialmente los empresarios a quienes les afectaría directamente el incremento del IVA.
Según Lasso, ese tributo no gravará a productos esenciales como las medicinas, libros escolares y alimentos de primera necesidad, lo que significaría un alivio para el 70 por ciento de la población




