COMIENZA EN SHANGHAI JUICIO DE ESTADO A CHINO CONTRA INTERNET
El primer juicio contra un ingeniero de Shanghai acusado de haber enviado más de 30.000 mensajes por correo electrónico (E-mail) a revistas disidentes de EEUU, que empieza hoy en Shanghai, evidencia el temor que sigue suscitando entre el Ejecut...
El primer juicio contra un ingeniero de Shanghai acusado de haber enviado más de 30.000 mensajes por correo electrónico (E-mail) a revistas disidentes de EEUU, que empieza hoy en Shanghai, evidencia el temor que sigue suscitando entre el Ejecutivo de Pekín este nuevo medio de comunicación.
"Este juicio no será público", indicaron pocas horas antes de su inicio funcionarios de la Corte de Shanghai que juzga desde esta mañana a Lin Hai, a pesar de la reforma de la justicia para hacer públicos los juicios, anunciada esta semana.
Lin Hai, de 30 años, encargado de una empresa de software de esta ciudad, fue detenido el pasado mes de julio por haber mandado más de 30.000 mensajes electrónicos a varios medios disidentes chinos en EEUU, entre los cuales las revistas "Da Cankao" (la Referencia) y "Tunnel".
El auto de acusación, entre otros cargos, recoge que "Lin Hai mantuvo relaciones estrechas con organizaciones extranjeras hostiles a China y difundió numerosos artículos que incitan a la subversión contra el poder del Estado y del sistema socialista chino".
El juicio, previsto en un principio para la semana pasada, fue aplazado por las autoridades que temían importantes protestas, como amenazó Xu Hong, la mujer de Lin.
Su abogado, Wang Wenjian, destacó que "el hecho de enviar mensajes electrónicos no puede constituir un peligro a la seguridad del Estado".
La mayoría de las páginas web disidentes, así como las de la BBC inglesa o la estadounidense CNN, por ejemplo, no son accesibles desde China pero la tarea de la censura está dificultada por los frecuentes cambios de direcciones.
"Las autoridades permitieron hasta el año pasado el acceso a varias páginas disidentes, pero bajo su control, por lo que pudieron elaborar una lista de las personas que las empleaban", indicó el Centro de Derechos Humanos y Movimiento Democrático en China.
No es fácil acceder a Internet en China ya que, a parte del coste elevado, es obligatorio, para los usuarios que desean conectarse a la red, matricularse en la comisaría de su distrito.
"Muchos jóvenes que antes visitaron algunas páginas disidentes temen ahora que su nombre figure en esta lista", indicaron a EFE estudiantes de Pekín.
En las universidades chinas que están ahora "en la red", según declaró la prensa local, es necesario proporcionar por escrito al encargado de Internet la dirección que se desea visitar.
China cuenta en la actualidad con más de 1,2 millones de usuarios que pasarán a cinco millones en el 2.000, según estadísticas oficiales, pero el precio de la cuota mensual (más de 300 yuanes, 37 dólares), es alto comparado con el sueldo mensual medio que ronda los 1.200 yuanes en las ciudades chinas.
Un estudiante de la Universidad de Nanjing (este) decidió organizar una huelga general de Internet el próximo 31 de diciembre en protesta contra el monopolio que mantiene el Estado así como los precios altos.
"Internet se ha convertido en una herramienta de ricos que el pueblo no puede pagarse, por eso es necesario acabar con el monopolio que ejerce el Estado en las comunicaciones", indicó Huang Zhengli, en un comunicado difundido por el Centro de Derechos Humanos.
Más allá del problema del precio, que sigue siendo la mayor censura posible contra un uso masivo de Internet, el temor a un acceso ilimitado a la información internacional, vetada en este país, cunde entre los dirigentes chinos.
"Las autoridades quieren convertir a Lin Hai en un ejemplo y advertir a los usuarios de Internet que China no tolerará más libertades en la red que en la prensa o los demás medios de comunicación", recalcaron fuentes disidentes




