LA AMENAZA SE EXTIENDE AL 70 POR CIENTO DEL SUELO DEL PLANETA
Un 70 por ciento del suelo del planeta podría verse afectado por la erosión si no se frena ese proceso de degradación ecológica, se puso de relieve en la segunda cumbre mundial sobre desertización. <BR>Según la ponencia marco de la reunión, e...
Un 70 por ciento del suelo del planeta podría verse afectado por la erosión si no se frena ese proceso de degradación ecológica, se puso de relieve en la segunda cumbre mundial sobre desertización.
Según la ponencia marco de la reunión, ese porcentaje de aridez ya se registra en áreas de Africa y América Central y existe el peligro de que se alcance en otras, incluidas algunas del sur de Europa, si no se detiene pronto el fenómeno.
La conferencia, que se inauguró el lunes en Dakar, prosiguió hoy sus trabajos con encuentros sectoriales de los responsables de las cuatro grandes regiones de la Convención de Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertización (CNULD), creada en 1994 y suscrita por la mayoría de los estados miembros de la ONU.
Representantes de Africa, Asia-Oceanía, América Latina y el Caribe, y el Mediterráneo Septentrional, mantuvieron así reuniones por separado para analizar la situación en sus zonas y diseñar planes de acción.
La búsqueda de fondos procedentes de organismos internacionales para combatir la deforestación y la degradación del terreno cultivable se perfila como la prioridad en las tres primeras áreas, compuestas en su mayoría por países en vías de desarrollo.
El esfuerzo en la zona norte del Mediterráneo, que forma parte del conocido como mundo industrializado, se centra, sin embargo, en la concienciación de la población y, eventualmente, ayudas a Organizaciones No Gubernamentales (ONG) que trabajan en defensa del Medio Ambiente.
En esa área, que incluye amplias zonas de las regiones del sur de España e Italia, no se ha previsto la concesión de fondos intergubernamentales, pero se recomienda a los respectivos gobiernos el diseño de campañas de información ciudadana como medio de luchar contra el proceso.
La organización de seminarios profesionales de sensibilización popular y la creación de jornadas nacionales de combate contra la desertización han tenido ya lugar en al menos siete países europeos, con el propósito de hacer un seguimiento preciso del avance del fenómeno en sus respectivos territorios.
Según los expertos, Europa tiene -debido a su mayor riqueza- más posibilidades que otros continentes de detener el proceso de la erosión del suelo por causas humanas, como el despilfarro del agua y algunos casos de degradación de los bosques.
La reunión de la capital senegalesa, segunda en su género tras la celebrada en octubre de 1997 en Roma, parece encaminarse hacia la diversificación de las respuestas a la desertización, de acuerdo con el diferente grado de recursos humanos y materiales de las zonas donde se produce el fenómeno.
La amenaza es planetaria, pero los especialistas consideran que la ayuda y las acciones de lucha y control deben adecuarse al distinto nivel de desarrollo de los segmentos de población que la sufren.
A la conferencia asisten más de 2.000 representantes de 150 países, organismos internacionales y un centenar de ONGs y pretende afrontar uno de los principales desafíos que tendrá el globo y su ecosistema en el próximo milenio




