COLOMBIA RECONOCE FALTA DE RECURSOS PARA LUCHAR CONTRA HEROINA
Colombia es incapaz de combatir la creciente producción de heroína porque carece de loshelicópteros adecuados para efectuar incursiones en las plantaciones de amapola de opio a gran altura, afirmó este fin de semana el jefe de la unidad polic...
Colombia es incapaz de combatir la creciente producción de heroína porque carece de loshelicópteros adecuados para efectuar incursiones en las plantaciones de amapola de opio a gran altura, afirmó este fin de semana el jefe de la unidad policial antinarcóticos.
Según las cifras de la Dirección Federal de Lucha contra las Drogas (DEA), Colombia está superando al "Triángulo de Oro" del sureste asiático y ahora distribuye más del 60 por ciento de la heroína de gran pureza que se consume en las calles de Estados Unidos, especialmente en la costa este.
Legisladores estadounidenses votaron en marzo el envío a Colombia de tres helicópteros UH-60L Blackhawk, que pueden operar con seguridad en las montaas de los Andes donde crecen las amapolas opiáceas. No obstante, el Departamento de Estado bloqueó la iniciativa por razones de coste.
"La Policía Nacional no tiene el equipo aéreo adecuado para adelantar operaciones a más de 2.000 metros, donde se encuentran las plantaciones de amapola", dijo este fin de semana a Reuters el jefe colombiano antidroga, coronel Leonardo Gallego.
"En estas condiciones no es posible reducir la oferta de heroína. Y ... el tráfico de ese narcótico tan peligroso probablemente aumentará", agregó.
Hasta ahora, la policía colombiana ha tenido que confiar en una antigua flota de 36 Huey UH-1H de tiempos de la guerra de Vietnam para proteger a los aviones que fumigan las plantaciones clandestinas de amapola y de la hoja de coca, materia prima de la cocaína.
No obstante, Gallego afirmó que 15 de ellos seguían en tierra después de que el Departamento de Defensa norteamericano ordenó al principio de este año chequeos de seguridad de todos los Huey que operan en Latinoamérica.
Incluso los Huey en pleno funcionamiento han demostrado ser poco útiles en grandes alturas, donde son sometidos con frecuencia al fuego enemigo de narcotraficantes y rebeldes de izquierda, que según las autoridades protegen los cultivos de droga




