AUGURAN BUEN COMIENZO PARA EL EURO; DESPUÉS VENDRAN PROBLEMAS
<BR>Por Astrid Zweynert <BR>LONDRES, mayo 2 (Reuters) - Europa disfrutará de una fabulosa combinación de dinámico crecimiento y baja inflación cuando su moneda única nazca en 1999, pero persisten los riesgos de que el escenario mágico sea arrui...
Por Astrid Zweynert
LONDRES, mayo 2 (Reuters) - Europa disfrutará de una fabulosa combinación de dinámico crecimiento y baja inflación cuando su moneda única nazca en 1999, pero persisten los riesgos de que el escenario mágico sea arruinado por la presencia de problemas estructurales.
Del lado positivo, las economías europeas están cobrando impulso y deberían estar creciendo a una tasa cercana al 2,8 por ciento cuando el euro sea lanzado en 1999, según cálculos de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).
Asimimo, la inflación ha disminuido su ritmo en toda Europa y pese a algunas discrepancias, las tasas de interés a largo plazo están a la baja en los once países que van a conformar el grupo inicial de la Unión Monetaria y Económica (EMU) de Europa.
Los pedidos y la producción industrial están en medio de una tendencia ascendente, las exportaciones muestran fortaleza y las estrictas políticas fiscales, requeridas para clasificar en la unión monetaria, están ayudando a poner orden en las finanzas públicas.
Las expectativas de los manufacturadores sobre los precios son bajas y la transición hacia la EMU ayudará en sí misma a frenar la inflación debido a una mayor transparencia en los precios, ya que al expresar precios en una misma moneda a lo largo de Europa se ejercerá una mayor presión sobre los márgenes de costos.
El clima económico en el que el euro será lanzado es tan favorable como podría esperarse, dijo Paul Atkinson, editor del más reciente informe de la OCDE. Lo que debe enfrentarse es que algunos países están más avanzados que otros.
El fracaso de Europa de reformar sus mercados laborales, sistemas impositivos y regímenes de seguro social constituye una seria amenaza al buen desempeño de la moneda única, advirtió en abril el Fondo Monetario Internacional.
El fracaso en reformar los mercados laborales de Europa es claramente el talón de Aquiles del proyecto EMU, dijo el FMI.
Las exportaciones están creciendo al mayor ritmo en 20 años en las cinco economías más grande de la EMU, Alemania, Francia, Italia, España y Holanda, países que abarcan el 90 por ciento del futuro bloque.
Tras mantenerse sin cambios en 1995 y 1996, el nivel de producción industrial en los cinco países está actualmente a una altura que no se había visto antes, según la firma Goldman Sachs, que publica un indicador clave sobre la actividad económica de Europa.
Goldman ve un crecimiento del PIB de alrededor de 2,9 por ciento en 1999, frente al cálculo de 3,0 por ciento para 1998.
Ambas cifras están probablemente en línea con las de la OCDE.
Mientras que se espera que la crisis de Asia recorte la demanda sobre las exportaciones europeas, la región es la que corre menos riesgos de verse duramente golpeada por el período de volatilidad financiera.
Algunos críticos advierten que la recuperación está sentada sobre bases muy frágiles debido a que el dinámico crecimiento de las exportaciones está ocultando una débil demanda interna.
Pero hay algunas señales de que el motor de la expansión será eventualmente rémplazado por un crecimiento de la demanda interna.
Encuestas sobre la confianza de los empresarios y los consumidores están mostrando mejoras, mientras que el gasto de los consumidores, el mercado laboral y la producción industrial tienden a ascender.
La mayor prueba para la EMU podría ser el ciclo de alta volatilidad, de alzas y caídas extremas, que comienza a aparecer en algunas de las economías europeas de alto crecimiento, en momentos en que la tasa de crecimiento dentro del bloque varía, dijeron analistas.
Al contar con una sola moneda y una tasa de interés uniforme, los miembros de la EMU no pueden incurrir en la práctica de devaluar individualmente para fomentar la competitividad de sus productos ni en la de restringir el crédito para frenar el crecimiento.
Este es un tema crítico para la EMU, dijo Oscar-Erich Kuntze, analista del Ifo-Institute en Munich. La tasa de interés única que va a ser adoptada por el Banco Central Europeo difícilmente va a ser el apropiado para todo los miembros de la EMU.
La OCDE expresó preocupación en abril sobre el riesgo de sobrecalentar a Finlandia, Holanda, Irlanda, Portugal y España. Pero Alemania y Francia apenas comienzan a ponerse de pie nuevamente.
Una tasa de interés baja podría fomentar un auge en las economías de rápido crecimiento.
En contraste, los consumidores alemanes enfrentan tasas de impuestos más altas este año y una debilidad en los mercados de trabajo relacionados con la reestructuración. Las exportaciones alemanas también están más expuestas a los problemas de Asia que las otras economías de la EMU.
La OCDE instó a los países de rápido crecimiento a que ajusten sus políticas fiscales para contrarrestar el aumento de la actividad económica generado a través de la convergencia de una tasa a niveles más bajos.
Las semillas de la primera pelea dentro del Banco Central Europeo ya han comenzando a aparecer, ya que el rápido crecimiento en España, Holanda, Portugal, Finlandia e Irlanda podrían apuntar a una mayor presión al alza de las tasas de interés que lo que necesitan Francia y Alemania.
Y no es sólo el hecho que la zona del euro tendrá una sola tasa de interés lo que le preocupa a algunos. Es que la misma tendrá que funcionar en el contexto de potencialmente divergentes políticas fiscales.
Si la política fiscal es un bisturí, la política monetaria es un serrucho. El primero puede ser usado selectivamente para tratar a algún sector específico entre 1999-2000




