EUROPA BUSCA FORMA DE QUE TODOS LOS NIÑOS SE CONECTEN A INTERNET
Los países de la Unión Europea decidieron el lunes que cada niño de escuela debe tener acceso a la Internet como una herramienta que los prepare para el siglo XXI. <BR>Sin embargo, no lograron ponerse de acuerdo sobre quién debe pagar la cuen...
Los países de la Unión Europea decidieron el lunes que cada niño de escuela debe tener acceso a la Internet como una herramienta que los prepare para el siglo XXI.
Sin embargo, no lograron ponerse de acuerdo sobre quién debe pagar la cuenta.
Francia, Bélgica e Italia alegaron en una reunión de los ministros de Telecomunicaciones de la Unión Europea (UE) que las empresas telefónicas o otras compañías de la industria deberían aportar fondos para garantizar que todas las escuelas puedan conectarse a la Internet a un precio razonable.
Pero otras naciones, como Gran Bretaña, Alemania, Holanda, Suecia y Finlandia se inclinaron dejar librado el problema a las supuestas bondades del libre mercado, al asegurar que el incremento de la competencia en los mercados europeos de telecomunicaciones debería reducir los precios.
El debate, que fue transmitido por televisión, giró en torno a la meta de la UE de preservar el principio conocido como "servicio universal", cuando abra totalmente sus mercados de telecomunicaciones a la libre competencia a partir del 1 de enero de 1998.
La UE busca asegurar que una vez que se hayan abolido los monopolios estatales las empresas no sólo se dediquen a los clientes lucrativos, sino que también den servicio telefónico a los suscriptores de las áreas rurales u otras zonas donde las ganancias son menores.
La ley de la UE permite a los gobiernos nacionales establecer fondos, financiados por las empresas telefónicas, para garantizar el "servicio universal", incluidyendo la línea de voz, fax, modem e información de directorio, a todos los residentes.
Los ministros de Telecomunicaciones de la UE, respaldados por la Comisión Europea, hasta ahora han rechazado las propuestas que incluyan servicio de Internet en el paquete de "servicios universales", bajo la premisa de que se podría estar recargando a los nuevos operadores, por lo que se perjudicaría la libre competencia.
Pero el ministro francés de la Industria, Christian Pierret, presentó a sus colegas un memorándum en el que les pidió que cambiaran de opinión, alegando que todas las empresas francesas no podrían recibir el mismo tratamiento porque en cada área el acceso a la Internet tendría precios diferentes.
En este sentido, el ministro belga de Telecomunicaciones, Elio di Rupo, indicó que la definición de la UE de servicio universal era "prehistórico" y que las firmas que se estaban beneficiando de los esfuerzos de liberalización deberían asegurar que no sólo los niños ricos tuvieran acceso a la Internet.
"No se puede pedir a las autoridades que realicen inmensos esfuerzos financieros adicionales en un momento en que, con la apertura del mercado, hemos creado grandes oportunidades de negocios", agregó.
Sin embargo, el ministro alemán de Telecomunicaciones, Wolfgang Boetsch, indicó que estaba seguro de que las operadoras de telecomunicaciones contribuirían voluntariamente al esfuerzo, porque les convenía cultivar una nueva generación de productos




