EL COLOMBIANO NICOLAS BUENAVENTURA, DE CUENTERO A CINEASTA DE EXITO
por Julio Olaciregui, enviado especial de la AFP <Br> BIARRITZ, Francia, Oct 1 (AFP) - El colombiano Nicolás Buenaventura aún no llega a los 40 años, pero posee una hoja de vida en la que figura un largo viaje por el Africa francófona contando...
por Julio Olaciregui, enviado especial de la AFP
BIARRITZ, Francia, Oct 1 (AFP) - El colombiano Nicolás Buenaventura aún no llega a los 40 años, pero posee una hoja de vida en la que figura un largo viaje por el Africa francófona contando cuentos en aldeas perdidas, su experiencia teatral con una de las mejores compañías de América Latina, y la co-dirección de la película "La deuda", que este miércoles en la noche se estrenó en competición en el Festival de Biarritz.
Desde muy niño, gracias a sus padres, el conocido dramaturgo Enrique Buenaventura y la actriz francesa Jacqueline Vidal, Nicolás estuvo trepado en las tablas del Teatro Experimental de Cali, el célebre TEC, invitado a muchos festivales mundiales de teatro.
Ahora se encuentra en Biarritz, ya con algunas canas producto tal vez de la hermosa aventura que está viviendo desde hace varios años, cuando decidió embarcarse en la realización de un largometraje de ficción. Antes realizó varios cortos y se dio a conocer como cuentero ante los públicos más diversos.
Gracias a su pasión por contar historias, y a su biling#ismo, ganó hace cinco años un premio auspiciado por el Secretariado de la Francofonía, organismo de defensa de la lengua de Moliere. Esa recompensa lo llevó a Malí, Senegal, Guinea, Burkina-Fasso y Costa de Marfil.
Sin embargo ahora toda su atención está concentrada en promover y hablar de la película que acaba de realizar en co-dirección de su compatriota Manuel José Alvarez, "La deuda", en la que se gastaron 1.200 millones de pesos (1,2 millón de dólares).
"Pensé el guión durante un año, lo escribí en tres días y ocho años tomó llegar a la filmación hasta tener la película terminada. Un proceso bastante largo y complicado pues era una película muy arriesgada con 32 personajes principales", contó.
"En un momento de ese proceso le pasé en un avión el guión a Manuel José Alvarez, lo leyó y al regresar dijo: vamos a hacerla, decidimos co-realizarla y nos pusimos a trabajar. Ello quería decir co-producirla, rearmarla, buscar los lugares, hacer todo, porque en nuestro país no hay una infraestructura ni de industria ni de producción que permita encarar proyectos separando esos trabajos", añadió.
"Fue muy importante conseguir el equipo de actores para hacer la película, porque todos participaron de corazón en ella. Dejó de ser mi sueño y se volvió el sueño de más o menos 150 personas, entonces se pudo realizar", explicó.
"Mi experiencia en el teatro al lado de mi padre me sirvió mucho, así como la experiencia de televisión. Tenía una mínima experiencia en cine, había hecho una película en 16 mm y documentales para la televisión. El teatro sin embargo fue fundamental. El teatro te da una visión del espacio y del tiempo. El espacio y el tiempo, son significativos, producen sentido y hay que trabajar con ellos, no contra ellos", añadió.
"La película se llama 'La deuda' y es la historia de nuestras deudas y nuestras culpas, de como nosotros pagamos las culpas. Era profundizar, meterse bien adentro en un problema apasionante como la culpa, pues tenemos una relación bien particular con la culpa. Colombia es un país culpable y culposo. Hay más iglesias que escuelas. El número de iglesias es el doble. Ello quiere decir que la culpabilidad es enorme, Colombia tiene trapos sucios que lavar. Y las maneras de pagar las culpas son muy particulares", puntualizó.



