BIELORRUSOS QUE DEJARON SU CASAS POR ACCIDENTE DE CHERNOBYL PODRIAN REGRESAR
Ginebra, 27 sep (EFE).- Los más de 200.000 ciudadanos de Bielorrusia que tuvieron que dejar sus hogares en las áreas afectadas por la catástrofe nuclear de Chernóbyl (Ucrania) podrán regresar a sus casas si evitan las zonas con más alta radiación...
Ginebra, 27 sep (EFE).- Los más de 200.000 ciudadanos de Bielorrusia que tuvieron que dejar sus hogares en las áreas afectadas por la catástrofe nuclear de Chernóbyl (Ucrania) podrán regresar a sus casas si evitan las zonas con más alta radiación y si disponen de comida que no supere los límites internacionales de contaminación.
Un informe de la Organización Internacional para la Migración (IOM) explica que la vuelta de estas personas a sus hogares es posible, aunque antes habría que determinar cuántos de estos emigrantes quieren regresar y, en función de ello, elaborar un proyecto con las necesidades en salud, alimentación, educación y contaminación para hacerlo viable.
Desde que se produjo el desastre nuclear en Chernóbyl, hace ya más de once años, 200.093 bielorrusos -78.611 que participaron en las labores de limpieza tras el accidente y el resto que vivían en un radio de 40 kilómetros alrededor de la ciudad ucraniana-, tuvieron que ser trasladados a otras zonas del país para evitar la contaminación.
A principios de 1996 se detectó que 1.500 de estas personas habían vuelto voluntariamente a sus hogares, en una de las áreas más contaminadas, en Gomel, a unos 50 kilómetros de Chernobyl, razón por la que el IOM ha realizado este estudio para determinar la posibilidad de que se produjera un retorno masivo.
El IOM considera que no es problemático volver a las zonas afectadas por la catástrofe sobre la base de las consideraciones realizadas por la Organización Mundial de la Salud, la Agencia Internacional de la Energía Atómica y el Programa Internacional sobre los efectos en la salud del accidente de Chernóbyl.
Según estos organismos, hay dudas de que el aumento del cáncer de tiroides detectado en los niños de la zona esté directamente relacionado con el accidente, además de que la leucemia no ha mostrado un aumento significativo en los diez años posteriores al accidente.
Asimismo, consideran que el impacto más grave para los habitantes de los territorios contaminados fue el estrés mental causado por los posibles efectos para su salud de la radiación, lo que ha producido muchos desórdenes psicosomáticos.
Los alimentos producidos en la actualidad por las granjas colectivas no exceden los niveles de contaminación permitidos por la OMS y la transferencia de material radiactivo de áreas más contaminadas a otras que lo fueron menos no es significativo.
Otra de las consideraciones de estos organismos es que el efecto de la radiación natural en la esperanza de vida es más alto en países como España, Finlandia, Suecia, Francia, Portugal o Austria que en las zonas contaminadas.
No obstante, afirman que la completa rehabilitación de las zonas de exclusión no es posible debido a la existencia de puntos de alta contaminación cerca de áreas residenciales, a la posibilidad de contaminación radiactiva local del agua subterránea y a las severas restricciones impuestas en el estilo de vida y la dieta.
El Gobierno de Bielorrusia ha desarrollado un programa especial para atender a estas personas afectadas por la radiación y para limpiar las áreas contaminadas, cuyo coste estimado para el periodo 1986-2015 es de 235 billones de dólares.
La prioridad del gobierno es proteger la salud de los residentes en las áreas contaminadas, por lo que para el año 2000 espera haber construido 19 centros de salud con capacidad para 5.529 pacientes. EFE




