EDITORIAL

En vísperas de la destrucción

Recordarles a los fervientes devotos de la frase “todo tiempo pasado fue mejor” que no deben practicar este curioso fundamentalismo histórico.

Si hoy no fuera 16 de octubre de 2019 sino de 1962, estarían comenzando a sentirse en elevadas esferas las tensiones de la Crisis de los Misiles, cuando los Estados Unidos dieron cuenta de bases de misiles soviéticos tapizando Cuba y peligrosamente cerca a Norteamérica. Episodio que, dicen, es lo más cerca que hemos estado de una guerra nuclear, que hubiera hecho arder la Guerra Fría y habría dejado fría a la Tierra.

El mismo 1962 del embargo a Cuba, el mismo 1962 de las detonaciones atómicas subterráneas en el estado de Nevada, el mismo 1962 de las pruebas atómicas en Kiritimati (el primer lugar habitado sobre el planeta que recibe el Año Nuevo), el mismo 1962 en que los Estados Unidos detonan en el atolón Johnston la Starfish Prime (de 1.450 kilotones, frente a los 13 de la bomba lanzada sobre Hiroshima), el mismo 1962 en que los estadounidenses incrementan su ayuda militar a Vietnam del Sur, el mismo 1962 en que termina la guerra de independencia de una nación africana que ayer detonó tres bombas sobre el atolón Queiroz.

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Datos que traigo a colación únicamente para recordarles a los fervientes devotos de la frase “todo tiempo pasado fue mejor” que no deben practicar este curioso fundamentalismo histórico. Esta semana celebramos el cumpleaños de Barry McGuire… no confundir con Jerry McGuire, el de la película de Tom Cruise.

McGuire tuvo solo dos éxitos, ambos escritos por P.F. Sloane, muy popular en los sesenta. Uno de esos dos éxitos se titula la Víspera de la Destrucción, y sus letras reflejan lo que sentían los jóvenes de los sesenta por su mundo en erupción permanente. Interesante letra, salpicada de frases como “eres lo bastante mayor para matar, pero no para votar”, “si se pulsa el botón, no hay lugar al que escapar” y “no habrá nadie que salve al mundo de una tumba”.

La Víspera de la Destrucción, que es cosa de todos los días desde 1962, el año en que la estupidez de la raza humana comenzó formalmente a competir con los meteoritos y el Apocalipsis en la tarea de amenazar la vida sobre el planeta.

 

 

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