EDITORIAL

¿Usted en qué cree?

En el mundo se perdió la confianza en la gente, en las instituciones, en los gobiernos. Ahora practicamos el creer en no creer.

Nuestro tema del día ayer fue qué harían lo oyentes si tuvieran la responsabilidad de ser alcaldes en su municipio o ciudad. El numeral era SiFueraAlcalde, porque ya en el mundo no se puede decir nada sin numeral… No es una queja, es una realidad.

 

A través de redes, por correo, en mensajes de WhatsApp y por teléfono, hablaron de las cosas que harían, y la lista es kilométrica. Pero me quedó dando vueltas en la cabeza la opinión de Rafael Carvajal, un oyente de Duitama. Rafael dijo: “si fuera alcalde, cumpliría al menos el 10 por ciento de lo que prometí en campaña”.

 

Me voy a tomar el atrevimiento de interpretar la frase: prometen (dije “prometen”; no, “mienten”) tanto nuestros candidatos, que si cumplieran al menos la décima parte de lo que dijeron que iban a hacer después de la campaña, ya posesionados, uno tendría que declararse satisfecho.

 

La columna de Juan Lozano en El Tiempo esta semana hace un certero análisis de cifras y mediciones, según las cuales, el prestigio de la Iglesia Católica registra una caída dramática en Colombia. Las Fuerzas Militares tienen su marcación más baja en cinco gobiernos. El 75 por ciento de los colombianos desconfían del Congreso, y aunque no de manera tan drástica, hay reticencias frente a la tarea de las altas cortes y el aparato judicial.

 

Desde 2002 no había cifras tan bajas de la confianza en el empresariado y la imagen favorable de los medios es de 51 por ciento, cuando hace unos años en la medición Gallup, eje central de la lectura de Lozano, llegó a ser del 81 por ciento.

 

Lo más preocupante es que cuando la gente deja de creer, va por su cuenta y se exacerba ese individualismo que ya ha hecho carrera en Colombia. Tristeza enorme que se pierdas la confianza en todos los órdenes.

 

Lo fácil es decir que se trata de un fenómeno eminentemente colombiano. Pero no: vivimos la época de la gran incertidumbre. Hay tantas voces para oír, y no siempre portadoras de la verdad, que ya en el mundo se perdió la confianza en la gente, en las instituciones, en los gobiernos… ahora practicamos el creer en no creer.

 

Como dice Juan Lozano: “Es un camino hacia el imperio de la anarquía, de la confusión, del desánimo, de la maledicencia, los odios, las iras y los desengaños”.

 

Y como la idea es desandar los pasos y reconstruir las bases de la confianza, les proponemos el ejercicio de que conversemos sobre las cosas en que creemos y destaquemos esos ejemplos de personas y grupos en los que vale la pena depositar nuestra confianza. Yo creo en mis compañeros de mesa de 6AM Hoy por Hoy. Y usted, ¿en qué cree?

 

 

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