Hora 20

¿Qué está pasando con la seguridad en Bogotá?

El déficit en el pie de fuerza y las debilidades institucionales de la justicia apuntan a ser factores que afectan la seguridad de la capital.

Esta noche un programa especial dedicado a la seguridad en Bogotá, donde las cifras muestran avances en algunos aspectos, pero deterioro en otros y en todo caso la percepción de al menos el 61% de las personas es que ha empeorado. Así lo revelan las cifras de la Cámara de Comercio.

Atracos callejeros, robo de celulares, inseguridad en Transmilenio, acciones sicariales con muertos que son dejados en bolsas, bandas y ollas de microtráfico a los largo de la cuidad, casos de paseos millonario o el uso de armas de largo alcance para robar comercios, es lo que hemos registrado en el último mes y eso ayuda a que la gente se sienta insegura.

Por eso Hora 20 con el apoyo del equipo de la redacción Bogotá ha preparado este debate con expertos para ver qué está pasando, que piensan los candidatos y plantear propuestas.

Veamos algunas cifras de este año con base en las cifras de la Secretaria de Seguridad, para el periodo enero – junio de 2018 y enero – junio de 2019:

En homicidios, el número total a junio pasado era de 479 contra 506 que había hasta junio de 2018: Son 27 casos menos. La verdad es que la capital viene reduciendo las tasas de homicidios que hoy está en 12.5%.

El hurto a personas está disparado. Pasó de 49.455 entre enero y junio de 2018 a 58.888 entre enero y junio de este año. Un aumento de más de 9.400 casos. Suba, Engativá, Kennedy y Chapinero son los de más altos índices.

El hurto a residencias ha caído en el mismo periodo, según las cifras oficiales: paso en el primer semestre de 2018 de 5.236 a 4.529. Son 707 casos menos.

El hurto de autos también cayó de 1.724 a 1.633. Fueron 91 casos menos.

El hurto de celulares, que es lo que más incide en la percepción de inseguridad, cayó de 31 mil 985 en los primeros seis meses de 2018 a 29.401 en junio pasado. Se roban al día unos 160 celulares al día.

En los buses de Transmilenio el hurto de personas van en aumento: de 2.430 a 3.343 con 913 casos más. El robo de celulares también aumentó en 97. En las estaciones también subieron ambos delitos.

Estas son como las cifras más significativas. Algunos hechos como las riñas y el robo de bicicletas bajaron en los semestres comparados.

El tema de seguridad es uno de los más complejos para una ciudad como Bogotá con 7.1 millones de habitantes, debido a la cantidad de variables que confluyen. Por ejemplo, un 49% de los capturados en 2018 era reincidentes, según la Fiscalía; apenas hay 221 policías por 100 mil habitantes y solo 6 URI para atender casos miles de casos. A lo anterior se suma un problema que la gente empieza a asociar con seguridad como la migración venezolana.

Las debilidades

Según María Lucía Upegui, secretaria encargada de Seguridad, pone de presente que en la capital faltan 9 mil policías para atender una tasa ideal para una ciudad como Bogotá y que el gran reto para la administración es enfrentar el robo a personas.

Puso de presente de que de los capturados, el 47% era reincidentes y el 51% ya habían sido imputados por otros delitos. Y de los 7.000 capturas relacionadas con hurto, solo el 10 % tiene una medida intramural.

Nadie está satisfecho con el hecho de que a un ciudadano lo roben o lo “maltraten en la calle”.

Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación, llama la atención frente al hecho de que la gente que robaba antes, ahora roba más, pero, al parecer, más gente está robando y ese es el peor escenario de la política pública.

Según Ávila, el otro problema son las ollas y expendios de drogas. “La gente está desesperada con eso. Hoy puede haber 1.200 ollas a lo que se suman las disputas con los consecuentes descuartizamientos”, dijo.

“Mientras la gente siga comprando celulares, robados, seguirán matando gente en la calle”, dice.

Daniel Palacios, concejal del Centro Democrático, señala que en Colombia hay una transformación de la criminalidad y hay hechos como el consumo de drogas que tomó a los gobiernos por sorpresa, una transformación de los delitos que no se está enfrentando.

De acuerdo con Palacios, en el país estamos enfrentando crisis legislativa, porque las normas no son las adecuadas para enfrentar el crimen.

“Lo que más daño nos ha hecho es que eso nos cogió con alta impunidad y eso ha permitido el auge de robo de celulares”, dijo.

Afirma que delinquir se vuelve rentable como pasa con el robo de celulares, un negocio que sobrepasa las fronteras.

Para Andrés Nieto, experto en seguridad ciudadana y profesor de la Central, no hay política pública de prevención y de previsión en tanto que hay policías dedicados a labores diferentes a lo operativo.

“No es bajo que el 52% de las personas que mueren lo sean por armas de fuego como lo ve la administración”.

 

 

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