Fritz Walter, el campeón del mundo que se libró del Gulag por Marca.com
El 4 de julio de 1954, Fritz Walter recogía en el palco del Wandkorfstadion de Berna la Copa del Mundo.

Alemania, contra todo pronóstico, había derrotado a Hungría. Es posible que al capitán alemán se le apareciera la figura del soldado húngaro que en 1945 le dijo “Yo a ti te conozco”, frase que iba a salvarle la vida cuando iba camino de un campo de concentración en Siberia
La gran leyenda del Kaiserslautern nació el último día de octubre de 1920 en la sureña ciudad de Renania-Palatinado. Su padre era un conductor de camiones que tras emigrar a Estados Unidos en busca de fortuna había vuelto a Alemania poco antes de la Primera Guerra Mundial. Tras perder un ojo a causa de un accidente, el señor Walter decidió abrir un restaurante junto a su mujer, una berlinesa que fue madre de tres niños: Fritz, Ottmar y Ludwig. A ellos tres y a sus dos mejores amigos, los hermanos Liebrich (Ernst y Werner) les diagnosticó la señora Walter una misma enfermedad: la pasión por ese deporte llegado desde Inglaterra llamado fútbol
Con solo 8 años, Fritz entró a formar parte de la escuela del 1FC Kaiserslautern. Con 17 iba a debutar con el equipo en el que sería leyenda y cuyo estadio lleva hoy su nombre. Mientras las esvásticas se apoderaban de Alemania y la palabra guerra recorría todas las cancillerías europeas, los goles de Walter hacían que el seleccionador germano, su paisano Sepp Herberger, tuviera claro que era carne de equipo nacional
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