Personería y ONU se unen en Bogotá para atender migrantes venezolanos

Bogotá es la ciudad de mayor concentración de población venezolana, con 313.528 personas, equivalentes al 22% del total en el país.

La Personería de Bogotá y la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) firmaron una Carta de Entendimiento para trabajar, de manera conjunta, en favor de los refugiados y migrantes venezolanos y colombianos retornados que se encuentran en el Distrito Capital.

El trabajo articulado se centrará en el fortalecimiento del rol de la Personería, particularmente en cuanto a la garantía y protección de Derechos Humanos de las personas que se están asentando en la Capital.

El propósito de la alianza es brindar mayores herramientas en la labor de orientación que cumple la Entidad, y generar recomendaciones para los diferentes aliados distritales respecto a los derechos y deberes de los venezolanos refugiados y los migrantes más vulnerables.

De acuerdo con cifras oficiales de Migración Colombia, a junio del presente año más de 1 millón 408 mil venezolanos se encontraban dentro del territorio nacional, siendo Bogotá la ciudad de mayor concentración de población del vecino país con 313.528 personas, equivalentes al 22% del total del país, seguida por los departamentos de Norte de Santander, Guajira, Atlántico y Antioquia.

“La población venezolana que se encuentra en Bogotá ha venido aumentando significativamente; no es sólo un tema de frontera, lo que representa un enorme reto para la Ciudad. ACNUR está muy interesado en trabajar con la Personería, así como con la Alcaldía y otros socios, para fortalecer la respuesta no sólo a la población venezolana sino a las comunidades de acogida”, aseguró Jozef Merkx, representante de la ACNUR en Colombia.

La personera de Bogotá, Carmen Teresa Castañeda Villamizar, manifestó que “el creciente ingreso de personas procedentes de Venezuela nos enfrenta a retos y oportunidades para fortalecer el trato digno, la convivencia respetuosa y libre de discriminación, con cero tolerancia a posibles manifestaciones de xenofobia. Nuestra tarea es empoderar a las personas en la exigibilidad de sus derechos y el reconocimiento de sus deberes, construyendo una Cultura de Paz”.

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