Con maletas llenas solo de comida regresan venezolanos a su país

Una pareja se despide en la terminal de Barranquilla para llevarle alimentos a sus hijos en Caracas

Paula Salazar se despide de su esposo Deiby Lugo en la terminal de Barranquilla /

Un par de prendas, eso es lo único que lleva Paula Salazar en un pequeño maletín, porque el resto de espacio es ocupado por productos con los que esta mujer espera alimentar a sus familiares el fin de año.

La acompañan dos maletines y dos sacos llenos de arroz, harina, azúcar y otros productos no perecederos.

"La comida es una gran necesidad en mi familia; llevo arroz, espaguetis, harina y leche para la bebé y tengo la esperanza de poder llevarle todo a mis hijos y que no se me presente nada en el camino", expresa la desesperada mujer.

Está lista para abordar mientras su esposo, Deivy Lugo, se queda observándola subiendo al bus que la llevará a la frontera con Maicao desde la terminal de Barranquilla.

Él dice que le sobran ganas de ir pero que si no trabaja no podrá enviarle dinero a sus cuatro hijos, los cuales no ve hace un año desde que huyo de la crisis venezolana.

"Es doloroso tener que abandonar a los hijos pero aquí estamos mi esposa y yo luchando por ellos para darle todo lo que ellos necesiten. Ahí le llevamos la comidita para que coman bien todos estos días", dice con su voz entre cortada.

Agrega que todo el tiempo trabaja para enviarle dinero a su madre, quien tiene al cuidado a sus hijos.

"Le depositamos $80 mil, 100 mil pesos cada tres o cuatro días pero no alcanza. Todo está caro allá", señala con angustia.

Paula expresa que no será un fin de año con una cena especial en Caracas, pero que sí serán especiales cada minuto que compartirá con sus hijos, antes de regresar a Barranquilla a trabajar en oficios varios a mediados de enero.

Cargando