Cabildo Zenú de Membrillal en Cartagena enfrenta quinta orden de desalojo

Si se da la reubicación en Turbana, podrían perder su condición legal de cabildo indígena

El cabildo indígena Zenú, asentado en el corregimiento de Membrillal, está a punto de ser nuevamente desalojado. Compuesto por más de 500 personas, entre las cuales hay más de un centenar de niños y niñas y 20 adultos mayores, tienen la posibilidad irse a un lote en Turbana, pero ello pone en riesgo su condición legal.

Esta comunidad lleva 16 años desplazada en la ciudad de Cartagena, y los líderes de la misma aseguran que "se ha hecho hasta lo imposible, no por restituir nuestros derechos como víctimas, sino todo lo contrario; cada vez más se nos amenazan y nos vulneran".

Llegaron a la ciudad en el 2002, al corregimiento de Membrillal, desplazados por la amenaza paramilitar que se cernía sobre sus territorios ancestrales en Sucre, en 2012, 10 años después, bajo el apoyo de FEM, fueron reconocidos como indígenas las entonces 182 familias del Cabildo Menor de Membrillal, por parte de la ciudad de Cartagena.

Los dueños del predio privado Finca San Isidro, les alquilaron el inmueble (ubicado en la zona rural de Membrillal) a un muy bajo costo en el 2008 y en el que hoy se encuentran ilegalmente, ya que se les solicitó la devolución del predio desde el año 2016.

A finales del 2016, el Capitán del Cabildo, Leovigildo Castillo, un indígena mayor, casi fallece de un infarto y estuvo hospitalizado varios días, cuando llegó la primera orden de desalojo. Con el ESMAD, desde el 2016 han sido ya cuatro (en agosto 2017, diciembre de 2017, marzo de 2018 y julio 2018) los intentos de recuperación del predio en San Isidro.

Por un tecnicismo de la ley, el reconocimiento de un grupo étnico fuera de su territorio ancestral depende de que el ente territorial donde se encuentra el grupo étnico sea el que solicite su reconocimiento. Si los indígenas son reubicados en Turbana, perderán la calidad de indígenas que les tomó 14 años lograr.

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