Ya son más de 300 venezolanos en la Terminal de Transportes de Barranquilla
Riñas y la crisis humanitaria aumentan la inseguridad al rededor de la terminal

Niños menores de cinco años, mujeres embarazadas y hombres jóvenes han ocupado parte del parqueadero de la terminal con maletines.(Caracol Radio)

Barranquilla
Por lo menos 300 venezolanos pernoctan a los alrededores, e incluso en el techo de la Terminal de Transporte de Barranquilla, viviendo una crisis humanitaria mientras esperan ayudas del Estado.
Así lo expresó el subgerente de la terminal, Edwin Silva, quien aseguró que "la situación pasó de castaño a oscuro".
"Hay familias enteras de venezolanos que han tomado a la terminal como su hogar. Lo más preocupante es que hay niños y mujeres embarazadas que requieren ayuda y viven en condiciones difíciles", expresó el funcionario.
Silva incluso fue más allá. Aseguró que constantemente se vienen registrando riñas entre familias lo que genera hechos de inseguridad alrededor del sector.
"Vamos a reunirnos la próxima semana con autoridades como el ICBF y Migración Colombia para buscar una solución a esta crisis", indicó el vocero de la terminal.
Caracol Radio dialogó con varios de los venezolanos que han llegado a Barranquilla en busca de nuevas oportunidades tras la crisis que vive el vecino país.
"Cada venezolano que llega tiene una historia diferente que contar", así inicia su relato Ronaldo, una especie de líder entre un numeroso grupo de personas que han llegado desde Venezuela a la Terminal de Transportes Metropolitana de Barranquilla, huyendo de la crisis económica que afronta el país bolivariano, y se han tomado ese punto en el municipio de Soledad como su refugio.
Niños menores de cinco años, mujeres embarazadas y hombres jóvenes han ocupado parte del parqueadero de la terminal con maletines, colchonetas, coches para bebé y elementos de primera necesidad, a falta de recursos para pagar un sitio donde vivir. Durante el día permanecen unas treinta personas bajo la sombra de los arboles y, según Ronaldo, el resto sale a "rebuscarse" lo que puedan para poder subsistir.
Una familia, conformada por juan Carlos y Adriana Acosta junto a sus tres hijos que no superan los seis años de edad, sobrevive de lo que le regalan las personas y lo poco que pueda conseguir el padre.
Ronaldo, el líder, dice que procura inculcar el respeto y las buenas costumbres entre sus compatriotas, en aras de mantener el orden, sobre todo porque no tienen donde realizar sus necesidades fisiológicas, mientras que los afectados piden que los dejen permanecer en el sitio.
Estas y otras historias son la constante en este punto desde que la situación venezolana empezó a afectar a toda la región. Ellos aseguran estar cansados de relatar sus dificultades y claman a las autoridades atención y ayudas para tratar de salir adelante, mientras mejoran en algo las condiciones en su país de origen, porque todos dicen querer regresar.




