Deportados forman invasiones en Cúcuta
Ocho meses y medio después del cierre de frontera las condiciones de vida para este sector de la población se agudizan.

(Caracol Radio)

Más de 120 personas, agrupadas en 35 familias comenzaron a ocupar predios en sectores a la salida de Cúcuta. Los habitantes colombo venezolanos se están ubicando en terrenos localizados en la vía que de la capital de Norte de Santander conduce al corregimiento San Faustino, zona rural de la ciudad.
Raúl Feo de nacionalidad venezolana pero con esposa colombiana deportada, se arriesgó a cruzar la frontera y evitar una separación familiar “Venimos desde Caracas, llevamos más de ocho meses, viviendo toda clase de angustia, estuvimos buen tiempo en la calles con otros deportados, de allá nos vinimos para acá, no estamos viviendo bien pero vamos a montar nuestro ranchito para tener al menos un techo mientras las cosas se dan.”
La situación, se complica para esta familia, cuando acaban de tener un hijo “Cuando la deportaron, ella ya tenía un mes de embarazo, nunca nos imaginamos que esto sucedería, el niño es colombiano, pero no lo quiero tener aquí, es muy peligroso para su salud por la higiene, el ambiente y las lluvias, uno de adulto aguanta.” Expresó.
En medio de carpas y cambuches, se convierten en el drama y las consecuencias que deja el cierre de frontera en una ciudad que hoy enfrenta una situación socio económica, sin precedentes. “No estamos aquí por gusto, estamos por necesidad, necesitamos ayuda y quien nos brinde la manos, al menos con un trabajo para poder tener platica para los gastos y vivir.”
La informalidad, se ha convertido para muchas familias en esta condición, en la actividad donde pueden generar fuentes de ingreso cuando las ayudas del estado fueron entregadas “Si sabemos que nos ayudaron mucho, pero es difícil, llegar a un país que uno no conoce, una tierra en la que mi esposa huyo pro la violencia y rehacer la vida no se hace en tres meses…”
La ocupación ilegal de predios es una problemática social que ha ido creciendo de manera desbordada donde las autoridades buscan acciones conjuntas para contrarrestar esta clase de hechos.




