“Este pedazo de acordeón”
¿Qué hay en el corazón del acordeón que despierta pasiones, que sirve para expresar los más diversos sentimientos?

“Este pedazo de acordeón”(Caracol Radio.)
Valledupar
El compositor José Alberto “Beto” Murgas, a quien le han grabado sus canciones los Hermanos Zuleta, Diomedes, Alfredo Gutiérrez, “los Betos” , entre otros, no duda en afirmar que hay algo mágico en los acordeones que transforma el alma.
A Beto Murgas, no solo le transformó el alma; sino la casa, que hoy se ha convertido en museo en Valledupar. En cada rincón, encontramos desde el antepasado del acordeón de hoy que es un instrumento chino, hasta instrumentos que han donado amigos y artistas.
En su casa museo, se pueden encontrar los cinco tipos de acordeones que existen como el diatónico que es el que se utiliza para el vallenato en Colombia, la concertina que se usa en países célticos, el acordeón piano, el bandoneón y el cromático que los dice Beto, es el más completo.
Bien nos recuerda Daniel Samper Pizano, que Gabo escribió en 1948, “No sé qué tiene el acordeón de comunicativo que cuando lo oímos nos arruga el sentimiento”
A este estudioso le preguntamos que hay en el corazón del acordeón y nos dice: “ el corazón de un acordeón es amplio, sonoro además tiene imán. Vuelve a la gente eufórica y también sentimental”
Beto Murgas no duda en quitarse el sombrero ante el ingenio de quienes le metieron mano a los instrumentos que llegaron por los puertos desde tierras lejanas, para lograr esos tonos que despiertan emociones que hacen reír y a veces llorar.
Afirma que los juglares “venían haciendo un ejercicio con las gaitas de los indígenas y esa musicalidad ya la tenían en el cerebro y se les facilitó; porque ellos ya lo tenían en la mente”
Como bien cantó el rey vallenato Alejo Durán…”este pedazo de acordeón donde tengo el alma mía; ahí tengo mi corazón y parte de alegría”.



