Destinos

“A mí, que me despidan con gaitas!”: “Chuchita” Fernández

A sus 86 años, el maestro de los Gaiteros de San Jacinto reclama una pensión para sus últimos años de vida.

“A mí, que me despidan con gaitas!”: “Chuchita” Fernández

“A mí, que me despidan con gaitas!”: “Chuchita” Fernández(Caracol Radio)

Sucre

La expedición viaje al corazón del caribe, llegó a San Jacinto, la tierra prodigiosa de los gaiteros, donde aún vive uno de los guardianes de la tradición, Juan Chuchita Fernández.

Los dedos de las manos los tiene entumecidos por la artritis. La enfermedad lo obligó a dejar de tocar la tambora. Pero no ha perdido la alegría.

A sus 86 años cumplidos, Juan Chuchita Fernández, está firme como un roble, camina las polvorientas calles de San Jacinto, saluda a todo el mundo y alegra la vida con sus anécdotas.

Se queja porque ya no lo llaman como antes para presentaciones, dice que hay “un verano muy fuerte”.

Le preguntamos que si ha sido un hombre feliz; sin dudarlo nos responde: “ Usted cree que si yo fuera un hombre preocupado, tendría los 86 años que tengo encima?”.

Este hombre, homenajeado en Europa, África y América, mantiene siempre la sencillez y una sonrisa para quien quiere escuchar sus historias de cómo dejó cultivar la tierra, para integrar al grupo que lo llevó a la fama.

El reconocido cantante y compositor dice que ya está bueno de homenajes. Recuerda que hace poco le rindieron homenaje por 61 años de obra y vida. Hoy lo que quiere es que el gobierno le entregue una pensión: “ por lo menos para poder pedir algo cuando me sienta mal”

Chuchita, nos habló sin miedo sobre la muerte. “Esa es como una esperanza que diario la tenemos que tener”, sentencia Chuchita; cuando le preguntamos, cómo quieren que lo despidan cuando muera, responde sin vacilar: Que sea con gaitas!

 

El siguiente artículo se está cargando

Caracol Radio
Directo

Tu contenido empezará después de la publicidad

Programación

Ciudades

Elige una ciudad

Compartir

Más acciones

Suscríbete

Tu contenido empezará después de la publicidad