Hacer el Metro de Bogotá es cuestión de voluntad política: expertos
Mientras en Medellín arranca el Tranvía y en Panamá inician la segunda línea del metro, en Bogotá el proyecto sigue embolatado.

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Bogotá
Del proyecto para construir el Metro de Bogotá se está hablando hace más de 60 años. Hace un año fueron presentados unos "estudios definitivos" que generaron una enorme esperanza, la cual creció cuando el presidente Juan Manuel Santos entregó un "cheque simbólico" con los aportes de la nación para el megaproyecto, aportes que por ahora no están seguros debido a la difícil situación económica mundial que ha golpeado a Colombia, especialmente por el desplome de los precios del petróleo.
Caracol Radio consultó a expertos en movilidad y urbanismo, quienes afirman que aunque el tema pasa por la financiación, en el fondo es más importante la voluntad política. "Si hay voluntad política, si se tiene en cuenta la opinión y las necesidades de la gente se puede abordar un proyecto de esta magnitud", dijo desde Ciudad de Panamá el experto en urbanismo Álvaro Uribe, homónimo del expresidente colombiano.
En sentido similar se han pronunciado otros analistas, quienes señalan que el manejo político es la causa principal para las demoras para la construcción de la primera línea del metro en Bogotá.


José Stalin Rojas, director del Observatorio de Movilidad de la Universidad Nacional, indicó que la falta de voluntad política ha sido causa fundamental para los retrasos en el proyecto de la primera línea del Metro, pero en temas de ingeniería, indica que los suelos en Panamá y Bogotá son diferentes.
"Creemos que la línea se va hacer, aunque la demanda que absorbe el Metro es baja en comparación con el resto de modos de transporte. Es un elemento importante para la movilidad, sin ser la solución. Bogotá necesita 4 líneas de metro para los próximos 20 años", dijo.
Eduardo Berenthz, decano de ingeniería de la Universidad de los Andes, indicó que se necesita que el Gobierno Nacional lidere el proyecto.
"En Panamá hubo política superior a la que existe en Bogotá. Una contribución es que el proyecto de Panamá fue decisión del gobierno de la nación y a lo mejor es lo que se necesita en Colombia para que la primera línea del metro en la capital sea una realidad", indicó.

Trazado del proyecto Metro de Bogotá

Trazado del proyecto Metro de Bogotá
El proyecto del Metro en Bogotá cuesta un poco más de 15 billones de pesos, tendría una longitud de 27 kilómetros y contaría con 27 estaciones proyectadas como intermodales, integrándose a otros modos de transporte como buses colectivos, buses masivos (TM) bicicletas y peatones.
Los beneficios del metro son muchos
El experto panameño Álvaro Uribe dijo que luego de muchos años de debate, en Panamá la decisión de construir la primera línea del metro para Ciudad de Panamá la tomó el gobierno de Ricardo Martinelli y la sacó adelante. La construcción de la primera línea se hizo en 38 meses, costó alrededor de 2.000 millones de dólares, tiene 15 estaciones, una longitud de 13,7 kilómetros y recorre una zona de alta demanda de transporte público.
Según Uribe, los beneficios "son muchísimos", comenzando por el ahorro de tiempo de la gente, que en el pasado necesitaba de una hora o más para ir de su casa al lugar de trabajo o estudio y ahora lo hace muchísimo más rápido. En ese sentido, señaló que aunque el costo de un metro es alto, el beneficio que da a las gentes lo justifica.

Metro de Panamá

Metro de Panamá
El éxito de este metro el tal, que el gobierno del hoy presidente Juan Carlos Varela, quien asumió el cargo el primero de julio de 2014, es decir, hace solo 15 meses, ya impulsó el proyecto para la segunda línea, realizó la licitación, la adjudicó y acaban de iniciar las obras.
En Medellín, mientras tanto, esta semana inicia la operación del Tranvía de Ayacucho, un proyecto que tuvo inversión de 700.000 millones de pesos y la ejecución de las obras tardó dos años, aproximadamente.
Y sobre el Metro de Bogotá solo se siguen escuchando anuncios poco concretos, con la seguridad de que este año ya no será licitado, como lo quería el saliente alcalde Gustavo Petro. El futuro, seguramente, estará en manos del alcalde que salga elegido el 25 de octubre y que se posesionará el 1 de enero de 2016.




