Barranquilla

Dos motocarristas fueron asesinados en menos de 24 horas en Soledad

Las autoridades investigan los móviles de estos dos hechos.

En Nariño fue asesinado el concejal Carlos César Camacho. | Foto: Caracol Radio Pasto

Dos conductores de motocarro fueron asesinados con menos de 24 horas de diferencia en el municipio de Soledad, Atlántico, una situación que vuelve a poner bajo la lupa la violencia que afecta a este sector de trabajadores. El caso más reciente ocurrió la tarde de este domingo en el barrio Villa Estadio, donde fue asesinado Luis Andrés Palacios Cortéz, de 25 años.

El primer homicidio se registró durante la madrugada del mismo domingo en la calle 25A con carrera 15, en el barrio San Antonio. La víctima fue identificada como Edwin Antonio Rodríguez Villareal, de 46 años, quien residía en el barrio Villa Merly. Ambos casos son materia de investigación por parte de las autoridades, que deberán establecer las circunstancias y los móviles de los ataques.

Más información

Para Luis Trejos, profesor e investigador de la Universidad del Norte, estos hechos deben analizarse dentro de un escenario más amplio de presión de las estructuras criminales sobre determinadas actividades económicas. En diálogo con Caracol Radio, el académico señaló que los conductores de motocarros, especialmente en Soledad, estarían enfrentando una situación de extorsión diaria y permanente.

“Hay unos sectores económicos que se están viendo bastante afectados en el marco de esta guerra criminal”, explicó Trejos.

Extorsiones sería la principal hipótesis de estos hechos

El investigador indicó que, aunque se deben esperar las versiones oficiales sobre los dos homicidios, una de las hipótesis que tendría que ser considerada es que los ataques estén relacionados con el incumplimiento de exigencias extorsivas.

Trejos también llamó la atención sobre los llamados ‘pagadiarios’, otra actividad que estaría concentrando hechos de violencia en medio de la disputa de las estructuras criminales por el control de rentas ilegales. El experto sostuvo que estos fenómenos hacen parte de un escenario de criminalidad que se ha venido expandiendo en Barranquilla, Soledad y otros municipios del Atlántico.