El ventilador de Saúl Severini: señala a empresarios y Fuerza Pública por masacres y despojo
La Unidad Investigativa de Caracol Radio revela la segunda parte de la declaración inédita del fundador del Frente Pivijay y eslabón perdido de la parapolítica en la costa caribe. Acaba de ser aceptado en la JEP
El ventilador de Saúl Severini: señala a empresarios y Fuerza Pública por masacres y despojo
Escuchar al exjefe paramilitar Saúl Severini es revivir algunos de los capítulos más terribles del conflicto armado colombiano. En esta segunda entrega sobre la declaración reservada que rindió ante la JEP, el ganadero aceptó su participación en varias de las masacres más emblemáticas de la costa Caribe y señala a otros ganaderos, empresarios, y miembros de la Fuerza Pública, de haber colaborado con el Frente Pivijay de las AUC para su expansión y/o haber facilitado las masacres que perpetraron.
Según Severini, el baño de sangre comenzó de a pocos, con varios homicidios que eran perpetrados en las noches y los cuerpos dejados en la calle. Con suma crudeza, el exjefe paramilitar aceptó que ayudó a confeccionar un listado con los nombres de decenas de civiles señalados como aliados de la guerrilla, milicianos o ladrones quienes en distintos casos terminaron asesinados.
Sus cómplices en esa labor de estigmatización criminal habrían sido otros ganaderos, como el exalcalde Ramón Prieto Jure, y militares como el coronel Luis Alejandro Ruiz, comandante del Batallón Córdoba en 1999 y su mayor de apellido Montoya, frente a quien Severini insistentemente trató de recordar su nombre.
La lista negra fue entregada a Tomás Freyle Guillém, alias ‘Esteban’, el primer comandante militar que tuvo el Frente Pivijay. Entre los sentenciados a muerte estaba la profesora Ledys Marina Pertuz, cuyo asesinato condujo a una condena de 33 años de cárcel contra Severini. Así comenzó el baño de sangre en el sur y el centro del departamento del Magdalena.
“Cuando el coronel Ruiz mandó el Ejército a Pivijay, ellos en su inteligencia manejaban ciertos nombres que yo en su momento los tuve a la mano, como otros nombres que me suministraron ganaderos, como el señor Carlos Mena, como el señor Ramón Prieto, el señor Jaime Pertuz, fueron nombres que yo aporté inicialmente cuando las AUC iban a ingresar yo entregué esa lista (...) ahí hubo gente que fue asesinada”, señaló el fundador del Frente Pivijay.
Los cadáveres aparecían uno a uno en las carreteras, las calles de los pueblos y el Río Magdalena. El horror en masa vendría después. Severini le dijo a la JEP que todo cambió con la llegada en calidad de baquiano o guía de Hernán Arturo Cantillo, alias Yovanny, con pasado en la guerrilla del ELN.
Según Severini, el general Freddy Padilla de León fue quien decidió la incorporación de Yovanny a las AUC. El excomandante de las Fuerzas Militares lo niega. Con el nuevo guía comenzó una serie de masacres que dejó más de medio centenar de muertos en lugares como Nueva Venecia, un corregimiento palafítico donde los ‘paras’ acribillaron a 37 pescadores e integrantes de sus familias.
“Cuando ya está alias Yovanny en ese grupo es cuando empiezan a verse las masacres. Dejaron de asesinar selectivamente y empezaron a aparecer las masacres desde que alias ‘Yovanny’ entró a ese grupo”, indicó Saúl Severini.
Saúl Severini asegura que todos los comandantes de Policía de los municipios del sur del Magdalena recibían de las AUC un sueldo de tres millones de pesos mensuales. En su declaración, acusa que el entonces comandante de la estación de Policía de Salamina, Ismael Lasso, y los ganaderos Carlos Mercado Scopetta y Humberto de Vega instigaron la incursión paramilitar a Salaminita, el 7 de junio de 1999, que dejó tres muertos.
De este corregimiento no quedaron sino los escombros y cenizas tras la barbarie paramilitar. Los campesinos fueron desplazados tras los asesinatos de sus vecinos y los Autodefensas volvieron días después con dos retroexcavadoras para derribar las 50 casas de sus más de 200 habitantes. Tras ellos llegaron ganaderos de la región, que cercaron la tierra arrasada y se apropiaron de ella. De tierra arrasada a tierra comprada.
“Tengo conocimiento del señor Ramón Prieto Jure. Él sí se hizo a una finca por esa zona. El modo que utilizaron no lo puedo precisar, pero fueron desplazados y él aprovechó para la compra o en su momento él tendría injerencia para comprar, pero él sí tuvo una finca en esa zona”, declaró Saúl Severini en la JEP.
De indefensos a señalados perpetradores de la barbarie
El relato de Severini desnuda una paradoja siniestra. Los ganaderos que se aliaron con los hermanos Castaño para crear un frente paramilitar que los defendiera de los abusos de la guerrilla, especialmente el robo de ganado, terminaron convertidos en saqueadores de los hogares más humildes.
El hombre que acaba de ser aceptado en la JEP por la magnitud de sus aportes cuenta que su gremio se alió con las AUC para llevarse a la fuerza las reses de los campesinos y procesarlas en el Matadero Camagüey, propiedad de Rafael Matera Lajud. El nombre de este empresario aparece en varios procesos judiciales y ha sido objeto de compulsas de copias desde Justicia y Paz, pero sigue libre de condenas.
En esta alianza, según el exjefe paramilitar Saúl Severini, las Autodefensas saqueaban, algunos ganaderos como el exalcalde Ramón Prieto y Jaime Pertuz compraban, y las reses eran procesadas en el Camagüey.
“El dueño del Matadero Camagüey era el señor Matera. Ellos allá recibían todo ese ganado, y no solamente eso, era de toda la región donde ellos desplazaban y robaban animales todos iban a parar a ese matadero, el matadero Camaguey. MAGISTRADO: ¿el matadero es uno que queda en Galapa Atlántico? Correcto, sigue funcionando, ese matadero sigue funcionando”, dijo Saúl Severini.
La Unidad Investigativa de Caracol Radio contactó al abogado Rubén Darío Henao, quien representa los intereses del ganadero Rafael Matera. El abogado dijo a esta Unidad Investigativa que su cliente es un “empresario respetable” y que ha tenido que lidiar con “bandidos” que han querido usar los sistemas de justicia transicional para señalarlo con mentiras.
“En el caso de Barranquilla, me va a perdonar usted y la audiencia, Rafael Matera Lajud y Camagüey se volvió, como decían en la escuela, el trompo de poner. Cada que quieren ir a negociar ante las autoridades señalan sin pruebas a Rafael Matera Lajud”, dijo Rubén Darío Henao.
Saúl Severini también señaló que en la Reforestadora de Monterrubio ubicada en zona rural de Pivijay también se llevaron a cabo reuniones entre paramilitares de alto nivel y ganaderos. De acuerdo con el testigo de ahí salieron los perpetradores que cometieron la masacre de Monterrubio en 1998.
El fundador del Frente Pivijay también salpicó a un importante número de miembros de la Fuerza Pública por su supuesta relación con las autodefensas. Por el lado del Ejército señaló al coronel Luis Alejandro Ruiz y al mayor Montoya del Batallón Córdoba como se indicó previamente. En la Primera División sindicó al general Gabriel Contreras Ochoa y al jefe de estado mayor de esa División coronel José Domingo Rubio Saavedra.
Por el lado de la Policía, Severini siguió ampliando los nombres. Por ejemplo, indicó que los comandantes de Policía del Magdalena entre el 98 y 2003, coronel Óscar Enrique Grajales, y general (r) Óscar Gamboa Argüello eran colaboradores de las Autodefensas, así como el para la época teniente Javier Antonio Castro Ortega.
En ese compadrazgo criminal estuvo hasta el DAS y los mismos jueces según Severini. De acuerdo con el testigo hicieron parte hasta los jueces como Juan Carlos Bonnet, Juez Municipal actualmente de Pivijay, quien señalaba a personas que se atrevieran a quejarse del control paramilitar. En ese mismo paquete incluyó al exjuez de Pivijay, Orlando Salas Villa, condenado por prevaricato y falsedad ideológica en documento público, pero nunca ha sido sentenciado por parapolítica.
“El juez Juan Carlos Bonnet él se reunía con ellos en la finca La Sombra y él le pasaba información a estos señores de gente que iban y los denunciaban por cualquier cosa, esto me lo dijo el mismo juez, de boca de él yo supe que pasaba estas informaciones”, aseguró Saúl Severini.
Trino Luna instigó el crimen de Fernando Pisciotti y quería asesinar a Carlos Caicedo: Saúl Severini
Frente al homicidio del exrepresentante a la Cámara, Fernando Pisciotti Van Strahlen, ultimado por las AUC tras negarse a seguir sus órdenes y denunciarlos con el DAS -que era casi una sucursal de inteligencia de los paramilitares bajo el mando de Jorge Noguera-, indicó que Trino Luna fue un instigador del crimen que habría tenido colaboración de la exdirectora del DAS en Magdalena, Gloria Bornacelli de quien de su propia boca, Según Severini, supo que ella trabajaba con las Autodefensas.
“Trino Luna básicamente quería que lo asesinaran, dehechoeso sucedió. REPRESENTANTE DE VÍCTIMAS: ¿En algún momento Trino Luna lo expresó de esa manera frente a usted? Severini: claro que sí, de hecho,él me lo comentó, y yo en un momento le dije Trino ese tipo de comentarios no me los hagas, la verdad que hasta me le enojé y le dije no entiendo por qué me haces esos comentarios cuando tienes un hermano que trabaja con las AUC, pues vaya y dígale a él, pero no me metan en ese problema y al parecer eso fue lo que hicieron. El señor Trino Luna y su hermano tienen la mano metida en eso“, afirmó Saúl Severini.
Según Severini, Trino Luna también quería acabar con la vida del exgobernador Carlos Caicedo cuando era rector de la Universidad del Magdalena para quedarse con el control del claustro en beneficio suyo y de las Autodefensas, debido a su robusto presupuesto.
“Lo que pretendía el señor Trino Luna dicho por él es que al señor Caicedo lo asesinaran para el tomar el mando de la universidad, es decir, colocar un rector y poder manejar la universidad. Eso que dice que es que se estaban robando la universidad eso era una excusa de él para apropiarse de todos esos recursos. Decía que el señor Caicedo era guerrillero y cargaba esa rencilla con ese señor“, señaló.
Caracol Radio contactó al exgobernador Trino Luna por medio de su abogado defensor William Torres Tópaga para conocer su respuesta a las sindicaciones. El apoderado señaló que no se pronunciarán sobre dicha información y confían en la contrastación que está realizando la JEP, por lo cual no interferirán en el avance de la investigación.
Dentro de los crímenes emblemáticos que Saúl Severini aceptó, también se encuentra el del reconocido periodista de Pivijay, Gustavo Ruiz Cantillo, adscrito a Radio Galeón de Caracol Radio en su momento, quien fue acribillado por denunciar la operación impune de las Autodefensas en el municipio. Severini confirmó que el comunicador fue asesinado tras volverse una voz incómoda contra el accionar de los ‘paras’ en Pivijay y el sur del Magdalena.
Saúl Severini denunció amenazas del exparamilitar ‘Ojos Azules’ por colaborar en la JEP
Saúl Severini advirtió a los magistrados de la JEP que toda su familia y su abogada Tania Parra fueron amenazados por cuenta de su comparecencia ante la justicia y haber roto el silencio. Particularmente responsabilizó de cualquier cosa que le pase a Darío Laíno Scopetta, alias ‘Ojos Azules’, exparamilitar de la junta directiva del Bloque Norte de las Autodefensas hoy condenado a más de 30 cárcel por el homicidio de un sindicalista y un abogado.
“Yo estaba en la penitenciaría La Picota en el mismo patio con él, él en un medio roce me trató de sapo de la JEP y me amenazó. En este momento mi familia está corriendo peligro y quiero dejar constancia sobre eso, si a mi familia le llega a pasar algo, yo responsabilizo o a uno de los directos es al señor Darío Laíno Scopetta“, denunció Severini.
Laíno Scopetta se camuflaba como un exitoso empresario “de bien” en Barranquilla pero en realidad era un despiadado líder de esa estructura criminal.
Con la confesión inédita de Saúl Severini, quien pidió perdón mientras se agarraba la cabeza como si los años prófugo hubieran pasado por su mente como una película, se revive el capítulo de la parapolítica en la costa caribe.
Ahora, tendrá que declarar de nuevo porque acaba de ser citado a ampliar su versión tras ser aceptado preliminarmente y ser vinculado al subcaso Gran Magdalena de la JEP. Severini teme que lo vayan a matar.