Bogotá

Revocatoria contra Galán fracasa: denuncian sabotaje tras no radicar 553.000 firmas

El concejal Jairo Avellaneda, quien lideró la iniciativa, afirmó que el comité no pudo entregar firmas por intimidaciones y obstáculos durante la recolección.

La iniciativa ciudadana que buscaba revocar el mandato del alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, no avanzó luego de que el comité promotor no radicara las firmas dentro del plazo legal. Según confirmó la autoridad electoral, el término vencía el 24 de abril y, al no cumplirse, el proceso no podrá continuar ni reiniciarse en el corto plazo.

El concejal Jairo Avellaneda, vocero del proceso, aseguró que detrás de esta situación hubo presiones e intimidaciones que impidieron la entrega de más de 553.000 apoyos ciudadanos recolectados durante cinco meses.

Un proceso que no llegó a la Registraduría

De acuerdo con información conocida públicamente, aunque se había convocado a la ciudadanía para la radicación de firmas, la entrega nunca se concretó, lo que dejó la revocatoria “en veremos” y sin posibilidad inmediata de reactivarse.

El proceso había iniciado en octubre de 2025, impulsado por inconformidades relacionadas con seguridad, movilidad, basuras y educación en la capital.

Para avanzar, la ley exige superar un umbral cercano a 450.000 firmas válidas, equivalentes a más del 30% de los votos obtenidos por el mandatario en su elección.

Más información

Aunque el comité aseguró haber reunido más de medio millón de firmas, estas nunca fueron oficialmente recibidas por la Registraduría.

“No fue un error, hubo presiones”: Avellaneda

El concejal Avellaneda insiste en que lo ocurrido no responde a fallas logísticas, sino a un contexto de intimidación y amenazas.

“Decidí acompañar el proceso por los problemas de seguridad, basuras y corrupción que vemos en la ciudad. Mi rol era estar en la calle con la gente, no hacer parte del comité”, explicó Avellaneda..

Según su relato, uno de los primeros obstáculos fue la imposibilidad de abrir la cuenta bancaria obligatoria para este tipo de iniciativas, un requisito clave para su funcionamiento.

“A esa cuenta, que es como la de una campaña política, no se le pudo dar apertura. Eso ya marcaba dificultades desde el inicio”, dijo.

Pero las denuncias van más allá, pues el concejal aseguró que, tras anunciar su participación, comenzaron seguimientos y episodios de vigilancia.

Drones aparecían incluso en la ventana de mi casa, a altas horas de la noche. También hubo seguimientos en las jornadas de recolección de firmas”, afirmó.

Incluso, señaló que el mismo día de la radicación periodistas presenciaron movimientos de drones cerca de la Registraduría, en un sector que, según dijo, tendría restricciones aéreas.

“Las presiones lograron infundir temor. Por eso no se presentaron. Eso debe investigarse”, sostuvo Avellaneda.

El concejal también desmintió versiones que circularon en redes sobre una supuesta devolución de firmas. “Eso es falso. La Registraduría primero recibe y luego verifica. Aquí no se devolvió nada porque nunca se entregaron”, aclaró.

Las cifras

El comité necesitaba al menos 449.921 firmas válidas. Según Avellaneda, lograron reunir cerca de 553.000, un margen que, aunque superior al mínimo, no garantizaba superar el proceso de validación.

“Sabíamos que algunas podían no pasar el filtro, pero era con lo que íbamos a apostar”, explicó.

Reconoció además que la meta inicial era más ambiciosa. “Queríamos llegar al millón de firmas, pero la falta de apoyo político no lo permitió. Fui el único que respaldó de manera decidida”, afirmó.

La no radicación dentro del plazo tiene efectos definitivos. Según la normativa, no es posible reiniciar de inmediato un nuevo proceso de revocatoria, incluso si aún queda más de un año de mandato, debido a los tiempos exigidos para recolección y validación de firmas.

Le puede interesar: “La situación se gestionó de forma adecuada y profesional” Lufthansa tras incidente en El Dorado

“Ya no hay tiempo y además es un proceso muy desgastante. Estamos explorando otras alternativas”, señaló el concejal.

Entre ellas, mencionó cabildos abiertos, veedurías ciudadanas y acciones judiciales para exigir respuestas de la administración distrital.

También cuestionó la ausencia del alcalde en espacios institucionales: “Lo hemos citado y no ha asistido ni ha enviado delegación”.