La ironía de Taiwán: El partido que dividió a China podría reunificarla
La historia a veces se toma su tiempo en revelar las ironías.
La ironía de Taiwán: El partido que dividió a China podría reunificarla
En 1949, el gobierno nacionalista de China - el Kuomintang - perdió la guerra civil china que lo enfrentaba al movimiento socialista. El líder del Kuomintang, Chiang Kai-shek, cruzó el estrecho de Formosa con dos millones de personas, las tropas que le quedaban, y el oro del Banco Central de China. Se instaló en una isla llamada Taiwán y fundó allí lo que siguió llamando República de China — porque para el Kuomintang, ellos eran China. La otra China. La legítima.
Prometieron volver en tres años. No volvieron.
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Setenta y seis años después, el Kuomintang sigue existiendo. Ya no como gobierno del exilio, sino como partido de oposición en una Taiwán que se convirtió en democracia, en potencia tecnológica y en el mayor productor de semiconductores del planeta. Y este lunes, Xi Jinping invitó a su presidenta — Cheng Li-wun — a visitar China continental del 7 al 12 de abril. La primera visita de un líder del KMT en una década.
El partido que representó la división es hoy el que Pekín convoca para hablar de acercamiento. El presidente taiwanés Lai Ching-te, con apenas un 28 por ciento de aprobación, no fue consultado.
El hombre que podría ordenar la mayor invasión anfibia desde la Segunda Guerra Mundial no ordena la invasión. Manda una invitación. Y eso también dice algo.
Pekín lleva cuatro años mirando Ucrania: vio cómo las sanciones bloquearon de un golpe 630.000 millones de dólares en reservas financieras rusas, cómo el cuarenta por ciento del presupuesto ruso terminó en guerra en lugar de hospitales. Y ahora mira Irán: el estrecho de Ormuz cerrado, el petróleo a 116 dólares, y China pagando la factura de una guerra que no es suya.
Taiwán produce el 80 por ciento de los semiconductores más avanzados del planeta. Una invasión no sería solo una guerra. Sería un terremoto que también sacudiría a China desde adentro.
Todo eso está en el cálculo. Todo eso está detrás de una invitación que llega antes de la cita prevista con Donald Trump en el mes de mayo. Tal vez Xi Jinping está pensando que es mejor evitar una guerra y buscar otro camino para pasar a la historia. Tal vez tiene en cuenta que en Taiwán hay elecciones en noviembre y con mayorías del Kuomintang el sueño de una sola China es posible sin irse a las armas...
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Juan Pablo Calvás
Director adjunto y corresponsal internacional...Director adjunto y corresponsal internacional senior de W Radio. Editor general en W Radio por 10 años. Creador, presentador y director de Sigue La W. Columnista de El País desde 2022. Escribió para El Espectador y El Tiempo. Como director de informativos en Radio Nacional de Colombia diseñó el primer sistema de noticias en la radio pública.