Tramo clave de la vía al Llano permanece inhabilitado: ANI reporta pérdida total y riesgo por lluvia
La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) advirtió la pérdida total de la vía en un tramo clave de la Bogotá–Villavicencio, en el kilómetro 46, donde el río Negro invadió la calzada


La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) advirtió la pérdida total de la vía en un tramo clave de la Bogotá–Villavicencio, en el kilómetro 46, sector de la quebrada Estaquecá, donde el río Negro invadió la calzada y mantiene inhabilitado el corredor desde hace casi tres años, aun sin una solución estructural definida.
En el informe de reporte y analisis, remitido a autoridades nacionales, departamentales y municipales, documenta un deterioro progresivo de la infraestructura causado por procesos de erosión, arrastre de material de derrumbes y la alteración del cauce del río, factores que han llevado al colapso de la banca y a la interrupción del tránsito en este punto estratégico.
El problema no es reciente. La afectación compromete la operación del corredor desde julio de 2023, sin que a la fecha exista una intervención definitiva que restablezca la conectividad en este tramo.
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Daño estructural, sin recuperación posible en el corto plazo
De acuerdo con la concesionaria Coviandina, las condiciones actuales del terreno y el nivel de afectación hacen inviable la recuperación de la vía en su estado original, lo que obliga a plantear soluciones estructurales de mayor alcance.
Entre las alternativas, se contempla la necesidad de desarrollar estudios y diseños para la construcción de un nuevo túnel paralelo en la zona, una intervención que implicaría tiempos prolongados de ejecución y altos costos.
A esto se suma que la modificación del cauce del río Negro continúa generando presión sobre la infraestructura existente, lo que mantiene la inestabilidad del sector y limita cualquier solución temporal.
Riesgo latente en un tramo más amplio del corredor Bogotá - Villavicencio
La ANI advitió en este informe de tiempo de investigación que la problemática no se limita a un punto específico. En el mismo corredor, entre los kilómetros 46 y 50, se han identificado 11 puntos críticos adicionales, lo que evidencia una condición de vulnerabilidad extendida en este tramo de la vía Bogotá–Villavicencio.
Uno de los elementos más relevantes del informe es que la inestabilidad persiste incluso en ausencia de lluvias intensas recientes, lo que indica una alta susceptibilidad del terreno frente a la temporada invernal.
En ese contexto, el documento indica que las precipitaciones previstas para 2026 podrían agravar las afectaciones existentes y generar nuevos eventos que impacten la movilidad y la seguridad en el corredor.
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Llamado a medidas urgentes y coordinación institucional
Ante este escenario, la entidad solicitó a gobernaciones, alcaldías y entidades del sistema de gestión del riesgo a activar planes de contingencia, fortalecer el monitoreo y adoptar medidas de prevención y mitigación en las zonas afectadas.
El documento recuerda que las autoridades territoriales tienen la responsabilidad de incorporar la gestión del riesgo en sus planes de desarrollo, ordenamiento territorial y estrategias de atención de emergencias, así como de garantizar la protección de la población en áreas expuestas.
Además, se propone la conformación de mesas técnicas interinstitucionales para evaluar e implementar acciones correctivas y preventivas antes del inicio de la temporada de lluvias.
Sin recursos definidos y con impacto sobre un corredor estratégico
La ANI confirmó que ha solicitado recursos al Gobierno Nacional para intervenir el sector, aunque actualmente no existe una solución financiada ni en ejecución para resolver de manera definitiva la problemática.
La vía Bogotá–Villavicencio es uno de los corredores logísticos más importantes del país, fundamental para la conexión con los Llanos Orientales, el transporte de carga y el abastecimiento de bienes.




