Predios de Cuco Vanoy y otras estructuras paramilitares serán entregados a víctimas en Urabá
Las 420 hectáreas están ubicadas en diferentes predios de Turbo y Chigorodó.
Predios ligados al paramilitarismo recuperados por la ANT en Urabá. Foto: ANT.
Urabá, Antioquia
La Agencia Nacional de Tierras recuperó siete predios rurales en los municipios de Turbo y Chigorodó, en el Urabá antioqueño. Las 420 hectáreas pasarán a manos de campesinos y víctimas del conflicto armado, en el marco de la Reforma Agraria del Gobierno Nacional.
En Turbo, tres de los predios recuperados, La Esperanza (98 ha), Las Mercedes (58 ha) y LT (48 ha), habrían pertenecido al exjefe paramilitar Ramiro Vanoy Murillo, alias “Cuco Vanoy”, condenado por narcotráfico en Estados Unidos. Aunque figuraban a nombre de terceros, estos bienes hacen parte de los compromisos de reparación derivados del proceso de paz con las Autodefensas Unidas de Colombia en 2005 y nunca habían llegado a las víctimas, según la ANT.
“Estos predios jamás llegaron a las víctimas. Vamos a insistir hasta el último día del Gobierno del presidente Gustavo Petro en la recuperación de bienes fiscales para que pasen a manos de las campesinas y los campesinos”, afirmó Felipe Harman, director de la ANT.
Otros predios recuperados
En Chigorodó, la ANT recuperó otros cuatro predios: uno de 108 hectáreas, otro de 30 ha, un tercero conocido como La Finca (30 ha) y el predio La Playa (48 ha).
Sobre La Finca, la Agencia señaló que habría sido propiedad de Claudia Ángela Argote, quien en 2021 fue acusada por la Fiscalía General de la Nación del delito de concierto para delinquir, al ser señalada de presuntamente provocar el desplazamiento de familias campesinas, así como del delito de invasión de áreas de especial importancia ecológica.
De acuerdo con la ANT, este predio fue utilizado para el cultivo de palma y posteriormente pasó a la Sociedad de Activos Especiales (SAE), entidad que ahora lo transfirió a la Agencia Nacional de Tierras para su entrega a una asociación campesina.
El predio La Playa habría pertenecido a Raúl Hasbún, alias “Pedro Bonito”, excomandante del frente Arlex Hurtado de las Autodefensas Unidas de Colombia y uno de los hombres de confianza de Carlos Castaño, señalado como pieza clave en la financiación del paramilitarismo en el Urabá antioqueño.
Según informó la Agencia Nacional de Tierras, en los últimos cuatro años ha recuperado 6.436 hectáreas en Antioquia y ha entregado más de 135 predios en Turbo y Chigorodó.