Las claves de la carrera de Valentino, el maestro de la elegancia
Con su fallecimiento, la alta costura italiana pierde a uno de sus últimos grandes embajadores, un creador que, pese a retirarse de las pasarelas en 2007, siguió siendo un referente mundial de lujo, elegancia y belleza atemporal.

Valentino Garavani. Foto: Taylor Hill/FilmMagic
El diseñador italiano Valentino, considerado el último gran emperador de la alta costura, falleció este lunes en Roma a los 93 años, una noticia que ha conmovido a Italia y al mundo de la moda, que lo recuerda como un maestro absoluto y un símbolo eterno de la elegancia italiana.
La Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti informó del fallecimiento del diseñador en un breve comunicado difundido en redes sociales, en el que explicó que Valentino murió este lunes en su residencia de Roma “rodeado de sus seres queridos”.
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La capilla ardiente de Valentino se instalará en el PM23, centro cultural de su fundación en Roma, este miércoles y jueves, mientras que el funeral se celebrará el viernes 23 en la Basílica de Santa María degli Angeli e dei Martiri, a las 11.00 horas (10.00 GMT).
Nacido el 11 de mayo de 1932 en Voghera, en la región de Lombardía, Valentino fundó su casa de moda en Roma a finales de los años 50, tras formarse en París, y presentó su primera colección en 1959.
Pronto se consolidó como uno de los grandes nombres de la alta costura italiana gracias a un estilo inconfundible basado en la elegancia atemporal, las líneas depuradas y el icónico “rojo Valentino”, que se convirtió en su sello distintivo y que vistió a casas reales, actrices y estrellas internacionales.
Las primeras reacciones públicas a la muerte de Valentino llegaron desde el Gobierno italiano, cuya primera ministra, Giorgia Meloni, lamentó la pérdida del “maestro indiscutible del estilo y la elegancia” y “símbolo eterno de la alta costura italiana”.
También el presidente de la República, Sergio Mattarella, subrayó que el mundo de la moda “le debe grandes intuiciones y espléndidas creaciones” y destacó que Italia pierde a “un diseñador de éxito, capaz de mirar más allá de las tendencias y las convenciones”.
En los años ochenta amplió su firma, y se convirtió en el primer estilista que se atrevió a lanzar una línea de ropa vaquera. Posteriormente también añadió a sus colecciones de ropa de hombre y mujer, complementos como zapatos y corbatas, perfumes e incluso azulejos.
Y desde el mundo de la moda diseñadores, estilistas y creadores de distintas generaciones coincidieron en destacar su influencia y legado.
Donatella Versace lo recordó en su cuenta de X como “un verdadero maestro” cuyo arte “siempre será recordado”, mientras que el estilista Rocco Barocco lo definió como un “talento innato”, asegurando que “había nacido para hacer moda”.
El diseñador Giambattista Valli compartió un emotivo mensaje en Instagram acompañado de una fotografía junto a Valentino: “Siempre te he dicho cuánto soñé gracias a ti en mi infancia en Roma… Dalma vestida de rojo Valentino en la Plaza de España... y en mis sueños adolescentes, cómo me hiciste crecer, alimentando en mí esta obsesión por la belleza...”.
Y añadió: “Hoy me siento un poco huérfano. Buen viaje al otro mundo, que a partir de hoy será aún más bello gracias a ti”.
A estas muestras de afecto se sumó Giulio Felloni, presidente de la Federación Moda Italia-Confcommercio, quien subrayó la relevancia histórica del creador y aseguró que su herencia creativa continuará inspirando a generaciones de empresarios y profesionales del sector.
La muerte del modisto se produce tan solo cuatro meses después del fallecimiento de Giorgio Armani, otro de los grandes nombres del diseño italiano y cuya familia expresó su pesar por la pérdida de Valentino, destacando la relación de respeto y admiración mutua que mantuvieron durante décadas ambos estilistas.
Uno de los diseños más recordados de Valentino es el vestido negro con ribetes blancos que lució Julia Roberts en la ceremonia de los Óscar de 2001, edición en la que ganó su Óscar a mejor actriz por ‘Erin Brockovich’. Un ejemplo de la delicadeza de sus trabajos, con una cola de tul negro que se abría dejando ver más rayas blancas.
En un comunicado, la familia Armani y el diseñador Leo Dell’Orco, responsable de marca, definieron a Valentino como “el maestro indiscutible de la gracia y la elegancia”, que encarnó la excelencia de la ‘couture’, el rigor del oficio y una visión única de la moda.
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Con su fallecimiento, la alta costura italiana pierde a uno de sus últimos grandes embajadores, un creador que, pese a retirarse de las pasarelas en 2007, siguió siendo un referente mundial de lujo, elegancia y belleza atemporal.



