Uso de drones agrava la guerra en el Catatumbo
Ascamcat advierte que la tecnología se ha convertido en un nuevo instrumento de guerra.

Norte de Santander.
El presidente de la Asociación Campesina del Catatumbo (Ascamcat), Holmer Pérez, expresó su preocupación por la creciente utilización de tecnología en medio del conflicto armado que se libra en esta región de Norte de Santander entre el ELN y la disidencia de las Farc.
De acuerdo con el líder campesino, durante este año se han registrado al menos 17 ataques con drones que han afectado directamente a la población civil.
“Nos preocupa el avance de la tecnología en el marco de la guerra. Antes no se utilizaban drones para atacar, pero ahora se están poniendo en práctica y eso está afectando gravemente a la población civil”, aseguró Pérez en diálogo con Caracol Radio.
El líder campesino calificó este tipo de acciones como una violación al Derecho Internacional Humanitario, pues, según dijo, los ataques se están dando en zonas habitadas, sin ningún tipo de consideración por la vida de los civiles.
“Ya son tres personas muertas y más de una docena de heridos en lo que va del año por este tipo de ataques”, precisó.
Pérez también lamentó que, a pesar de los constantes llamados de las organizaciones sociales al respeto por los mínimos humanitarios, la confrontación no se detiene.
“Seguimos insistiendo en que hay que cerrarle filas a la guerra. La paz tiene que ganarle a la guerra”, recalcó.
El presidente de Ascamcat advirtió además que el Gobierno Nacional ha perdido presencia en el territorio y que la atención sobre el Catatumbo se ha ido diluyendo con el paso de los meses.
“Desde que inició esta confrontación dijimos que en algún momento los lentes de los reporteros se irían, que la atención del Gobierno se alejaría, y eso es lo que está ocurriendo. La región sigue sufriendo por la confrontación armada y por la lentitud del Estado en llegar”, sostuvo.
Finalmente, Pérez reiteró que herramientas como el Pacto Catatumbo, promovidas por el Gobierno y las comunidades, no avanzan al ritmo esperado.
“Hoy la población sigue confinada, desplazada y despojada. La tecnología se ha convertido en una amenaza más para nuestra gente”, concluyó.



