Syngenta impulsa la educación ambiental inclusiva

La Fundación Caricias de Sol de Syngenta promueve la educación ambiental para personas con discapacidades cognitivas a través de procesos de siembra y cuidado de las aguas dentro de un vivero. Esto tiene como finalidad mejorar sus habilidades sociales, conceptuales y comunicativas, como a su vez el apoyo de trabajo en equipo.
Ana María Saldarriaga, directora de asuntos públicos de Syngenta, afirma que este tipo de proyectos pedagógicos visibiliza a que las personas con discapacidades intelectuales sean mucho más partícipes en la sociedad . Actualmente la fundación cuenta con 15 estudiantes que cuentan con autismo y síndrome de down, estas personas se desenvuelven dentro del campo que más les guste o les interese.




