ONU podría dejar de operar en Gaza por falta de combustible
La falta de flujo de combustibles y medicamentos hacia la Franja de Gaza ha frenado el trabajo médico de Naciones Unidas para proteger a los palestinos.
Khan Yunis (-), 25/10/2023.- Palestinian volunteers hand food to children between tents set up for Palestinians seeking refuge on the grounds of a United Nations Relief and Works Agency for Palestine Refugees (UNRWA) center at the Khan Yunis refugee camp, west of the town of Khan Yunis, southern Gaza Strip, 25 October 2023. More than 5,500 Palestinians and over 1,400 Israelis have been killed, according to the Israel Defense Forces (IDF) and the Palestinian health authority, since Hamas militants launched an attack against Israel from the Gaza Strip on 07 October, and the Israeli operations in Gaza and the West Bank which followed it. EFE/EPA/HAITHAM IMAD / HAITHAM IMAD
La agencia de la ONU para los refugiados palestinos podría tener que cesar sus actividades este miércoles por falta de carburante en la Franja de Gaza, asediada y de nuevo bombardeada por Israel en respuesta al ataque de Hamás del 7 de octubre.
La ayuda internacional llega a cuentagotas a Gaza. Es sólo “una gota en un océano de necesidades”, advirtió el martes el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, que pidió un “alto el fuego humanitario inmediato” y condenó las “claras violaciones del derecho humanitario” en Gaza.
Su llamado provocó la ira de Israel. “Señor secretario general, ¿en qué mundo vive usted?”, le preguntó el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Eli Cohen. “Sin duda, no es el nuestro”, añadió, mostrando fotografías de los ataques de Hamás contra civiles.
La incursión de Hamás dejó más de 1.400 muertos, la mayoría civiles, según las autoridades de Israel. Alrededor de 220 rehenes israelíes, extranjeros o binacionales fueron llevados a Gaza. Cuatro han sido liberados.
Según Hamás, dentro de la Franja de Gaza, más de 6.500 personas, en su mayoría civiles, han muerto en los incesantes bombardeos de represalia.
- Operaciones sin anestesia -
La ONU solicita de urgencia combustible para hacer funcionar los generadores de los hospitales. Seis establecimientos de la Franja de Gaza ya han tenido que cerrar por falta de combustible, según la Organización Mundial de la Salud.
Ahmad Abdul Hadi, cirujano ortopédico del hospital Nasser dijo a AFP que ha tenido que operar a varios heridos sin anestesia. “No hay suficientes productos anestésicos (...) los heridos están sufriendo mucho por lo que no podemos esperar para operarlos”, explicó.
Según Mohammed Abu Selmeya, director del hospital Shifa, “diez hospitales están fuera de servicio” y “más del 90% de los medicamentos y productos se han agotado”.
Pero para Estados Unidos, un alto el fuego “a estas alturas sólo beneficiaría a Hamás”. En su lugar, la Casa Blanca sugirió “pausas” para facilitar la entrega de ayuda humanitaria.
La Franja de Gaza, un territorio donde viven hacinadas 2,4 millones de personas, está sometida a un bloqueo israelí por tierra, mar y aire desde que Hamás tomó el poder en 2007. Desde el 9 de octubre Israel cortó el suministro de agua, electricidad y comida.
- “El tiempo se acaba” -
El martes, un cuarto convoy de ocho camiones cargados de ayuda entró a Gaza desde Egipto a través del paso fronterizo de Rafah, pero según la ONU se necesitarían al menos 100 por día.
“El tiempo se acaba. Necesitamos combustible de manera urgente”, declaró Juliette Touma, directora de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos.
Pero Israel se niega a permitir la entrada de combustible, alegando que ello beneficiaría a Hamás.
“No, por el momento, no tenemos ningún interés en que la maquinaria militar de Hamás reciba más combustible, y no hemos autorizado ningún combustible”, declaró el asesor de Netanyahu, Mark Regev, a CNN.
Desde el 15 de octubre, el ejército israelí pide a la población del norte de la Franja de Gaza, donde los bombardeos son más intensos, que evacue hacia el sur. Según la ONU, al menos 1,4 millones de palestinos han huido de sus hogares.
“A medianoche, mientras dormíamos, sentimos piedras cayendo sobre nosotros”, dijo el miércoles Amin Abu Jazar, refugiado en Rafah. “¿Dónde están las Naciones Unidas y el mundo entero?”.