Fiscal Pecci: A la cárcel confesos partícipes del crimen
Andrés Felipe y Ramón Emilio Pérez Hoyos aceptaron su responsabilidad en la planeación, financiación y logística del crimen. El juez felicitó a la Fiscalía
Fiscal Pecci: A la cárcel confesos partícipes del crimen
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Judicial
Un juez ordenó enviar a prisión a los hermanos Andrés Felipe y Ramón Emilio Pérez Hoyos, porque ellos confesaron que fueron los encargados de entregarle a Fernando Luis Correa, $1.500 millones para que planeara y ejecutara el homicidio del fiscal paraguayo Marcelo Pecci.
La Fiscalía señaló que Andrés Felipe y Ramón Emilio Pérez Hoyos harían parte de una organización delincuencial de alcance trasnacional, que tendría sus bases en Paraguay, por lo que resulta necesaria la privación de la libertad para evitar la posible salida del país.
El juez destacó la investigación del ente acusador y advirtió que la mayor prueba para enviar a prisión a los procesados es precisamente su confesión, lo que acredita su alta peligrosidad.
“Esta judicatura, y especialmente teniendo conocimiento, inclusive, de todas las actuaciones investigativas que se han realizado debe hacer una especial mención y una felicitación a la Fiscalía General por la investigación que se ha dado en desarrollo y la pronta solución, así como el esclarecimiento de los hechos y la captura de todas las personas que han participado. Se observa que en este caso la investigación sigue, por lo menos en la República de Colombia se ha administrado justicia de una manera ejemplar. Así las cosas, el juzgado 12 penal de Garantías de Cartagena procede a imponer medida de aseguramiento privativa de la libertad en establecimiento carcelario”, dijo el juez.
De acuerdo con la investigación del ente acusador, ellos sostuvieron varias reuniones con los otros detenidos en el homicidio para proveerlos de insumos y ultimar detalles.
Para asistir a estos encuentros habrían utilizado una camioneta gris, la cual fue encontrada durante los procedimientos de captura realizados por investigadores del CTI y de la Policía Nacional.
El juez determinó que los confesos hermanos, no deben permanecer en una estación de policía, tampoco en un lugar transitorio, pero sí en un centro de reclusión de máxima seguridad teniendo en cuenta su peligrosidad.




