Columnista Invitado
María Claudia Lacouture

Rápido, eficiente e inteligente

China está compitiendo para mantener a las empresas extranjeras en el país, otorgando beneficios especiales.

La ex ministra de Comercio, Industria y Turismo y actual directora de AmCham Colombia, María Claudia Lacouture @mclacoutur , El reordenamiento del comercio global no significa necesariamente que la globalización se está desacelerando.

El nuevo contexto mundial de comercio ha traído algunas novedades logísticas y ha replanteado estrategias de inversión y proveeduría, donde prima ubicación cercana, un gobierno estable y productos con buena relación precio vs beneficio. Bajo esas premisas, Colombia puede ser un jugador importante para las empresas estadounidenses y nada mejor que ponerse al día para aprovecharlo.

Los países y las empresas replanten su estrategia para generar nuevas oportunidades y anticiparse a los movimientos de las cadenas de valor que exigen una distribución de corta distancia, rápida y más inteligente.

Parecen estar terminando los tiempos en los que la producción y la distribución de las mayores marcas se hacían desde aquellos lugares remotos para el mundo occidental, que ofrecían condiciones especiales y bajos costos y llevaron a que en las casas y las oficinas de todo el mundo estuvieran repletos de artículos hechos en China y de otros cuántos países asiáticos.

Con la tensión actual, que sin duda ya desencadenó tomas de decisión respecto a los esquemas logísticos que prevalecieron en las últimas décadas, se ha observado que las cadenas de suministro hiper-globalizadas ya replantean la situación ante el repentino movimiento de los centros productivos.

Una encuesta de Nikkei, que es unas de las fuentes financieras más importantes, reveló recientemente que más de 50 compañías globales, incluidas Apple y Nintendo, han cambiado o consideran cambiar la producción en China en respuesta a la disputa comercial con Estados Unidos.

La firma estadounidense Baker McKenzie preguntó a 600 multinacionales si ha considerado cambios importantes en sus cadenas de suministro y casi la mitad respondió de forma afirmativa, lo cual permite concluir que en los próximos años habrá un replanteamiento del papel que juega China en el abastecimiento.

Las transformaciones en las cadenas de suministro implicarán también una estrategia de acercarse al consumidor, ayudar a las empresas a ampliar la personalización, acelerar la innovación y acelerar la entrega.

El reordenamiento del comercio global no significa necesariamente que la globalización se está desacelerando. Según Deutsche Post dhl Group, gigante alemán de envíos expresos y logística, las fuerzas fundamentales a largo plazo, como el aumento de las clases medias a nivel mundial y los aumentos de productividad de la digitalización, favorecen la integración global. Un análisis de The Economist señala que la globalización se está convirtiendo en regionalización.

Si bien el papel de China como taller mundial parece desvanecerse, es claro que gracias a su mano de obra calificada y su excelente infraestructura seguirá siendo un lugar excepcional para hacer cosas, de ahí su continua fortaleza en numerosos sectores. Además, el auge de la clase media china ha llevado a muchas empresas a redirigir la producción para servir al mercado local.

Además, los expertos advierten que no todos los sectores tendrán la posibilidad de reubicarse. El de Textiles y Confecciones y el de calzado, por ejemplo, necesitarán tiempo de desarrollo, de aprendizaje, pues lograron altos estándares de calidad y costo, algo que no es fácil traducir a otros países.

China está compitiendo para mantener a las empresas extranjeras en el país, otorgando beneficios especiales para que las ventajas de mantenerse sobrepasen los altos aranceles impuestos por los EE. UU.

Según The Economist, hay dos razones principales para esperar que, después de varias décadas de hiperextensión, algunas cadenas de suministro se acorten. Primero, ahora está claro que estirar las cadenas de suministro para hacer que los productos sean cada vez más baratos conlleva riesgos. Y segundo, el comercio global ahora incluye también una gran cantidad de servicios.

En ese contexto, resulta muy conveniente que los países emergentes como Colombia evalúen los movimientos y busquen oportunidades. Para contribuir a ese ejercicio, la Cámara de Comercio Colombo Americana y la firma Araujo e Ibarra monitorean los movimientos y establecieron, por ejemplo, que 65 empresas estadounidenses establecidas en China están en proceso de reubicación y que aquí podría haber condiciones interesantes para esas compañías.

Tenemos con Estados Unidos una cercanía geográfica, además de una larga historia comercial y de inversión que nos otorga una ventaja comparativa revelada con otros países, además de la manifiesta voluntad de Gobierno de resolver los asuntos pendientes de la agenda bilateral y de propiciar un entorno propicio para el capital privado.

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