Columnista Invitado
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María Claudia Lacouture: Turismo para la salud, la vanidad y el bienestar

El turismo de salud debe entenderse como una cadena de valor que agrupa a actores de diversa índole.

La Ex Ministra de Comercio, Industria y Turismo, ahora directora de la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, María Claudia Lacouture (@mclacouture ) se refiere al turismo que en torno a los centros médicos y lugares especializados en salud se ha desarrollado.

Hasta hace relativamente poco tiempo, el turismo de salud aludía en exclusiva a los viajes de personas que buscaban en las naciones desarrolladas la atención médica que no encontraban en su país; es decir, los pacientes del subdesarrollo en la búsqueda de los adelantos médicos y tecnológicos que eran casi un privilegio del llamado primer mundo.

En la actualidad, los papeles prácticamente se han invertido y, aunque países como Canadá y Reino Unido se mantienen a la cabeza de la recepción de turistas de este segmento, los varios listados internacionales existentes incluyen cada vez más a naciones en vías de desarrollo, incluso en sus respectivos “top ten”, como es el caso de Costa Rica que, por lo general, en captación del turismo de salud figura mejor posicionado que Italia y Alemania.

La verdad que ello se explica en los costos y nadie pretende tapar el sol con un dedo: es mucho más económico acceder en la actualidad a tratamientos de calidad en naciones menos desarrolladas, a las cuales se llegan en vuelos asimismo más baratos y que, además, cuentan con muy buena disponibilidad de sus servicios médicos, más si se trata de atender a pacientes con alto poder adquisitivo.

El turismo de salud debe entenderse como una cadena de valor que agrupa a actores de diversa índole. El paciente que viene en búsqueda de tratamientos médicos, generalmente llega acompañado, en promedio, por dos personas más. Es decir, que los beneficios económicos se ven reflejados en los ingresos de la clínica y en los generados por las actividades relacionadas a la visita del paciente a la ciudad a través de la alimentación, el transporte, las actividades turísticas y el alojamiento, entre otras.

Según diversas fuentes, los precios de las cirugías llegan a ser un 70% más bajos en los países que están ascendiendo en los listados del turismo de salud en comparación a Estados Unidos. En el caso de Colombia, se calcula que un procedimiento médico llega a costar hasta 35% menos y están exentos de impuestos los paquetes turísticos que se vendan en el exterior. Pero lo más importante es que su calidad es considerada de las mejores del mundo.

Debido a que los costos de la atención sanitaria en Estados Unidos, por ejemplo, crecen y crecen, no es extraño que los patronos de las empresas alienten el turismo médico entre sus empleados para reducir gastos y así las ventajas de los mercados emergentes van sobresaliendo e, incluso, desalentando la migración de facultativos que encuentran un potencial de mayores ingresos en sus propios países.

Colombia no ha sido ajena a las nuevas tendencias del turismo de salud a nivel mundial. La medicina colombiana se ha posicionado como una de las de mayor calidad a nivel latinoamericano, y entre las especialidades médicas ofrecidas en nuestro país se incluyen aquellas de mayor demanda y complejidad, tales como cardiología y oncología.

El compromiso por mejorar la calidad de las instituciones médicas y los servicios prestados en nuestro país viene desde hace tiempo. Colombia ha sido pionero a nivel regional en la creación de sistemas propios de acreditación en salud, logrando también, que un mayor número de instituciones alcancen reconocimientos internacionales de calidad, como es el caso de la Fundación Cardioinfantil, la Fundación Cardiovascular de Colombia, y el Hospital Pablo Tobón Uribe, los cuales cuentan con la acreditación Joint Commission International.

Lo anterior logra explicar por qué el número de extranjeros que visitan nuestro país por motivo de salud y atención médica ha presentado una evolución tan positiva en años recientes. Según el Centro de Información Turística de Colombia (CITUR), del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, entre 2017 y 2018, el crecimiento en el número de estos visitantes fue de 24,5%, y entre 2013 y 2018, fue de 260%.

El Programa de Transformación Productiva (PTP), ha establecido el desarrollo de la industria de turismo de salud como una de las prioridades del país. En 2016 formuló el Plan de Negocios para el sector y se establecieron objetivos para el 2025, como lograr 2,8 millones de turistas e ingresos superiores a los US$6.000 millones.

El turismo de salud se perfila como una oportunidad más que interesante para Colombia en los próximos años. Sacar el mayor provecho posible de las dinámicas internacionales en la materia depende la capacidad de los actores involucrados en trabajar de manera coordinada y en pro de seguir aumentando la calidad de los servicios médicos y las instituciones colombianas.

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