“Por fin empezaron a desenterrar el dolor”: víctima de La Escombrera
Las víctimas piden que con el inicio de las exhumaciones,también avancen las investigaciones.
Cuando apenas se asomaba el sol, con una camiseta blanca con la foto de Hermey Mejía Gómez llegó Malory Mejía acompañada de su madre al barrio San Javier en la Comuna 13 de Medellín, ellas aseguran que se vistieron de valentía, de fortaleza para llegar con paso firme al lugar que representa tragedia y dolor para su familia, la escombrera
Montarse a un bus para dirigirse hasta la escombrera y ver el inicio de las excavaciones pareciera un sueño hecho realidad, una esperanza en medio de tanta tristeza
“Es algo muy triste, ya van 13 años de la desaparición de mi hermano y es por fin tener la esperanza de darle cristiana sepultura que no ha tenido (…) Nadie siente este dolor, solo la familia y más en este lugar donde uno sabe que él está ahí, eso es terrible. Nosotros tenemos programa una misa, mañana cumpliría años mi hermanito”, dice la joven de 24 años
Hermey Mejía, desapareció misteriosamente cuando tenía 22 años de edad, según las investigaciones y las declaraciones entregadas por alias Don Berna, fue uno de los civiles enterrado en una de las cien fosas donde sepultaron a casi 300 personas
“Mi hermanito fue un falso positivo, lo desaparecieron de la casa un 18 de diciembre de 2002 por órdenes de alias Don Berna y por las operaciones ordenadas por el presidente Álvaro Uribe”, detalla la víctima
Las víctimas piden que con el inicio de las operaciones para recuperar los cadáveres de los desaparecidos, también se avance en el esclarecimiento de la verdad, exigen que los funcionarios públicos de la época implicados en los hechos les llegué la hora de la justicia
“La mayoría que están ahí enterrados y que le paso lo que le paso, son personas que eran inocentes, son personas del común que estudiaban, que trabajaban, eran niños, ancianos y entre ellos está mi hermano, queremos que haya justicia” subrayó la joven Malory Mejía en diálogo con Caracol Radio
La familia Mejía Gómez, es solo una de las que afectadas, en ella se reflejada la tragedia que ha significado el conflicto, la violencia y la ausencia de verdad que está enterrada en la fosa común más grande del país.




