La hazaña de desminar: tarea concluida en San Carlos que inicia en Orejón
El proceso de desminado acarrea dificultades que incluyen costos millonarios y tareas complejas que pueden tardar años.

La hazaña de desminar: tarea concluida en San Carlos que inicia en Orejón
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El proceso de desminado acarrea dificultades que incluyen costos millonarios y tareas complejas que pueden tardar años.
La hazaña de desminar: difícil tarea concluida en San Carlos que comienza en Orejón
Salir con lo que tenían puesto, dejar sus casas abandonadas, desocupar por completo sus veredas. Así vivieron decenas de habitantes del municipio de San Carlos, oriente antioqueño, desde 1986, el conflicto intenso obligó el desplazamiento del 80% de la población. 50 veredas quedaron solas.
“Hubo vecinos que les tocó salir con lo que tenían encima, eso llegaban por la mañana hombres con camuflado de un grupo subversivo y nos decían: bueno necesito que me desocupen la vereda, que se vayan de la casa, y nos tocaba salir como estábamos y ya no mirar atrás”, narra Fanny Valencia, una habitante de San Carlos.
Fueron 18 personas muertas y 153 heridas, según la dirección integral contra minas antipersona.
La tragedia en San Carlos fue desenterrada. Tardó casi 4 años, después de inspeccionar 300 sitios de sospecha, hallaron 65 artefactos explosivos improvisados y 7 municiones sin explotar.
“El desminado tiene un costo demasiado alto, desminar una hectárea de tierra milímetro a milímetro eso se llevaría meses, años incluso, y una mina para los grupos al margen de la ley la construyen con 3 mil o 5 mil pesos, pero para destruirla vale una millonada”, reflexiona Luis Fernando Pamplona, víctima de una mina, hoy enlace de desminado en esa localidad.
El señor Pamplona evalúa el costo económico, pero plantea también los esfuerzos y las dificultades del proceso de desminado que reconocen las minas autoridades.
“Lo más complicado es que el desminado se hace centímetro a centímetro y metro a metro, es como cuando se está arando la tierra, lo más complicado también es el miedo de las personas, lo más complicado son los protocolos por ejemplo en el tema de las escuelas había que cercarlas y no podían pasar por ahí los niños”, considera la alcaldesa de San Carlos, María Patricia Giraldo.

El sueño se hizo realidad
El 13 de marzo del 2012 después de sobrepasar tantas piedras en el camino, San Carlos fue declarado el primer municipio libre de sospecha de minas en Colombia por el presidente Juan Manuel Santos, un proceso que “no llegó en paracaídas”.
“Hay que tener una claridad, al municipio de San Carlos no llegó en paracaídas el desminado, en otras zonas piensan que el desminado se hace como cae como un paracaídas, y no es así, aquí llevamos 11 años trabajando con este tema, esto no es tan fácil”, advierte el enlace de desminado en San Carlos.
El desminado hecho con un pelotón conformado por un oficial, 7 suboficiales y 35 soldados fue una hazaña con muchas dificultades.
En una entrevista con a Caracol Radio, altos mandos del Batallón de Ingenieros Número 60 de Desminado Humanitario ‘Coronel Gabino Gutiérrez’, advierten sobre las principales complicaciones al desenterrar las minas.
“Condiciones como las inclemencias del clima y la topografía nacional en la cual predominan las áreas montañosas, agregándole a esto que el proceso de desminado es una labor ardua y de gran sacrificio en la cual se debe emplear todos los medios técnicos y la capacidad de los desminadores para realizar una tarea efectiva y eficaz”.
En Orejón buscan desenterrar las minas
Esa tarea, una hazaña, ya vivida en San Carlos, es una esperanza cercana en la vereda Orejón en Briceño. Lo hará un pelotón militar completo, con 3 miembros de las Farc, bajo la coordinación de APN Ayuda Popular Noruega, según el acuerdo 52 de los diálogos de paz.
“En este momento estamos alistando toda la logística para que el batallón de desminado humanitario llegue al Orejón y al mismo tiempo construyendo programas de respuesta rápida que permita mitigar y favorecer el buen vivir de las comunidades de allí y permitir que esas tierras se puedan entregar libres de sospecha de minas”, detalló Rafael Colon, director de acción integral contra minas de la Presidencia.
Un estudio no técnico identificó tres áreas peligrosas de unos 12 mil metros cuadrados, una tarea que no será nada fácil, pero eso lo tienen claro los habitantes de Orejón.
“Nosotros sabemos que esto es un proceso largo y que puede ser muy complicado, pero ya empezamos”, concluye Elías Alejandro Hernández, habitante de Orejón.



