​Anormalidades en la zona genital

En nuestra vida sexual activa, la consulta con el médico particular debe ser una rutina anual y una asesoría permante.

Nos ha sorprendido la frecuencia con que los lectores nos han consultado por anormalidades que descubren en su zona genital, usualmente en la forma de granos o verrugas y algunas veces por olores, manchas o secreciones, por las que obviamente se preocupan y concluyen catastróficamente que es una situación grave o de cuidado pero, aún así, no consultan a su médico de confianza

 Es absolutamente imposible hacer un buen diagnóstico diferencial y sugerir el tratamiento adecuado –si fuere necesario- sin poder observar directamente los signos o síntomas y sin poder, algunas veces,  realizar exámenes de laboratorio u otras pruebas clínicas

 A estas personas les da un poco de prevención o pena el asistir a una consulta profesional y reportar su inquietud, especialmente para los casos en los cuales el diagnóstico fuese de una ITS

 A todos estos lectores, ahora consultantes que pretenden solucionar su inquietud desde el anonimato,  es imprescindible indicarles que deben abrir una historia clínica con el médico especialista, las mujeres con su ginecólogo y los hombres con su urólogo o su andrólogo, desde el mismo momento en que se inicia su vida sexual activa o desde cuando sospechan de alguna anomalía en su zona genital. Nuestra vida sexual debería ofrecernos solo satisfacciones y placer, pero si la llevamos irresponsablemente nos causará dolor y tremendos costos, a veces, irreversibles

 Buena parte de las inquietudes de los lectores sobre ciertas condiciones especiales en sus genitales con seguridad son nimiedades que podrían pasar desapercibidas cuando al consultar a su médico este les aclara que no hay de qué preocuparse

Igual que con el resto de piel y de otros tejidos del cuerpo, aparecen en nuestros genitales ciertas imperfecciones intrascendentes: manchas, lunares, abultamientos, textura, etc

Sin embargo, esas mismas señales pueden ser indicadoras de riesgos importantes que convendría detectar a tiempo. Es el médico quien le aclarará su condición particular. Cualquier olor reoentino diferente, secreción, verrugas o lunares dolorosos o molestos, manchas inexplicables, abultamientos, etc. deben ser revisados inmediatamente

 Con lo que pagamos por el valor de una consulta estamos recibiendo atención, asesoría, acompañamiento y hasta intervención; ahorrarnos esos costos puede causarnos problemas mucho más onerosos y una vida sexual atropellada

 En nuestra vida sexual activa, la consulta con nuestro médico particular debe ser una rutina anual y una asesoría permanente.

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