Hospital San Vicente Fundación Medellín hizo la primera cirugía linfática
La cirugía permitió recuperar la mano de la paciente que corría el riesgo de ser amputada por un accidente laboral.


Martha Nélida, de 37 años, se convirtió en la primera paciente en recibir una transferencia libre de linfáticos en el Hospital Universitario de San Vicente Fundación, ya que padecía un linfedema u obstrucción en los ganglios linfáticos
El procedimiento fue practicado por un equipo multidisciplinario encabezado por un médico experto en microcirugía
Hace cuatro años Martha Nelida sufrió un accidente laboral, cuando una inyectora de caucho atrapó su mano y a raíz de esto dos años después, desarrolló un linfedema crónico, o sea un aumento del volumen de su mano, que le provocaba un dolor permanente que no respondía al manejo médico y la ponía en riesgo de complicaciones como infecciones a repetición, ulceración de la piel e incluso cáncer
En el caso de Martha los síntomas eran tan severos que se consideró en algún momento realizar amputación de la extremidad pues además del dolor, el tamaño y el peso le impedían una adecuada función. Los exámenes confirmaron que la paciente presentaba una obstrucción de los linfáticos axilares, razón por la cual desarrolló el linfedema
Teniendo en cuenta todas las condiciones de la paciente y la posibilidad de éxito de la cirugía funcional se propuso la realización de una transferencia libre de ganglios linfáticos inguinales, procedimiento que se ha venido desarrollando en los últimos años en otros países
La cirugía tuvo una duración de seis horas, el periodo postoperatorio transcurrió sin problemas y a los cuatro días fue dada de alta. Durante la primera revisión, a los nueve días de la cirugía, se evidenció una disminución importante del linfedema, un alivio importante del dolor y disminución del peso de la extremidad, al punto de que la paciente puede realizar movimientos voluntarios iniciales del codo y del hombro
Esta cirugía la primera de su género realizada en el San Vicente Fundación, ya se ha hecho en algunas instituciones de Bogotá como el Hospital de Kennedy, el Hospital San José y el Hospital San Ignacio, y en el mundo es común en Estados Unidos, Francia y Bélgica




