Vía Cali - Pasto: blanco de ataques de las Farc y bloqueos indígenas
Durante dos décadas la carretera ha sido objeto de atentados y protestas que afectan el comercio Colombo-ecuatoriano.


La carretera Panamericana en su tránsito por el departamento del Cauca es la principal troncal que une a los colombianos con el sur del país y con Suramérica
Los 139 kilómetros de esta carretera que une a Cali con Popayán y los 247 entre Popayán y Pasto, se han convertido en uno de los corredores para vehículos más custodiados del país, por la frecuente amenaza de grupos terroristas y los viejos reclamos de comunidades indígenas, que muy frecuentemente realizan bloqueos
En noviembre de 1999, fue el bloqueo más grande que se haya podido producir, duro 25 días y pudo finiquitarse tras nuevos acuerdo entre el gobierno nacional y unos 40.000 campesinos, quienes lograron recursos por 100.000 millones de pesos para obras sociales en el Macizo Colombiano. Sin embargo, el incumplimiento de esos acuerdos ha originado los permanentes bloqueos
En el caso de los ataques, las Farc han tenido este corredor como permanente objetivo de ataques terroristas. En el último año, estas acciones han producido daños muy graves a esa infraestructura vial
Entre las ciudades de Popayán y Cali, por ejemplo, fueron destruidos tres puentes principales: uno en Piendamó, el segundo en Caldono y otro cerca a Santander de Quilichao. Hace dos semanas, debajo de una alcantarilla, las Farc colocaron otro explosivo en el sector de Mandiva. El pasado 1 de abril se produjo una acción con dinamita que abrió un enorme boquete, cerca de Santander de Quilichao, en uno de los mayores atentados contra el corredor vial
Apenas dos semanas después, este martes santo, la guerrilla vuelve a atacar cerca a la localidad caucana de El Bordo, en la vía hacia el municipio de Mojarras, donde otro boquete hecho con dinamita interrumpió durante varias horas el paso
Pero estos son apenas dos de los frecuentes actos contra la carretera, especialmente daños a puentes y a la capa asfáltica, que ha demandado importantes inversiones para su recuperación, además de las pérdidas que genera la interrupción del paso, para la economía y el comercio entre Colombia y Ecuador, cuya distancia total entre Cali y la frontera, es de 466 kilómetros.




