Rehabilitación de Lindsay Lohan, a prueba en el festival de Coachella
El círculo íntimo de la actriz teme por la continuidad de su proceso de rehabilitación si la joven acude al festival.


"Lindsay no debería ir al festival. Y el hecho de que sea Dina quien la acompañe no tranquiliza a nadie, porque no es una buena carabina. Coachella es un encuentro en el que corren las drogas y el alcohol, por lo que es el último lugar al que debería acudir Lindsay. Ella jura que se mantendrá sobria, pero es una gran fiesta y habrá muchas tentaciones. Todo el mundo está muy preocupado por ella", explicó una fuente cercana a la actriz al portal RadarOnline.com
Aunque Lindsay no es ninguna novata en lo que respecta al festival de Coachella, y es consciente del ambiente que se encontrará a su llegada, ya que acudió a la cita por última vez el año pasado acompañada por su hermano de 16 años, Cody, justo antes de ingresar por sexta vez en rehabilitación
Mientras tanto, la actriz continúa con el proceso para encarrilar de nuevo su vida personal y profesional, aunque hay quienes afirman que no se está tomando demasiado en serio sus reuniones de Alcóholicos Anónimos en Nueva York, a las que llega tarde y de las que se va temprano, y durante las que no hace ningún esfuerzo por incorporarse a la dinámica del grupo
"Se sentó al fondo de la habitación junto a su padrino, y parecía muy aburrida todo el tiempo. No estaba interesada en hablar con nadie. Fue muy reservada. Es impensable que alguien llegue tarde y se vaya pronto de las reuniones como hizo ella, fue impactante", aseguró una fuente.




