La muerte del ícono de la paz y la libertad, Nelson Mandela
Se fue en 2013 una gran figura del siglo XX, quien enseñó que quien odia también puede amar.


El pasado 5 de diciembre el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, dio una noticia que ni los sudafricanos ni el resto del mundo quería oír, tras ver decaer progresivamente la salud de un líder que trascendió lo extraordinario, para convertirse en un ícono de la lucha por la libertad, Nelson Mandela, había fallecido a las 8:30 de la noche hora local
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Tras su muerte, lo que vino fue la oleada de homenajes que celebraban su vida y su legado sin dejar de llorar su partida, que aunque en paz, fue el desenlace de las infecciones pulmonares que obtuvo tras 27 años de cárcel por su lucha contra el Apartheid
El luto oficial duró 10 días en los que centenares de miles de personas recorrieron las calles de Pretoria y Johannesburgo, para rendirle su homenaje personal a Madiba, como era conocido en su tierra, en donde se reunieron líderes mundiales, celebridades, y se pronunciaron discursos históricos, como el del presidente Barack Obama durante la ceremonia en el estadio de Soweto, ante más de 95.000 personas
Pero si algo dejó esta ceremonia fue anécdotas para la posteridad, desde el apretón de manos entre Obama y el presidente cubano, Raúl Castro, hasta el ‘selfie’ que se tomaron con el mandatario estadounidense, la Primera ministra de Dinamarca, Helle Thorning-Schmid, y el Primer ministro inglés, David Cameron, ante la cara de molestia de Michelle Obama, un momento para la posteridad que fue captado por el fotógrafo colomboalemán Roberto Schmidt, de la agencia AFP
Esto sin dejar de lado el bochornoso episodio que tuvo que afrontar el gobierno sudafricano por causa del falso intérprete para sordomudos, quien se dedicó a tomar del pelo mientras supuestamente traducía, y luego argumentó que no sabía inglés y que le había dado un ataque de esquizofrenia, pero al final resultó tener hasta investigaciones por homicidio
Finalmente el 15 de diciembre Madiba fue enterrado en Qunu, su pueblo natal, en medio de una ceremonia familiar, a la que asistieron algunos jefes de Estado y celebridades como Oprah Winfrey.




