El papa impuso el palio, símbolo de comunicación, a 35 nuevos arzobispos
Para la festividad de San Pedro y San Pablo, el papa Francisco cumplió la tradición de imponer la investidura a 35 arzobispos nuevos entre ellos once latinoamericanos.

La ceremonia de bendición e imposición del palio, símbolo de comunión con el obispo de Roma, se celebró en la Basílica de San Pedro donde se les colocó estolas, elaboradas con lana de corderos a cada uno de ellos
En total, fueron tres arzobispos brasileros, tres mexicanos, tres argentinos y dos bolivianos
Los brasileños Antonio Carlos Altieri, arzobispo de Passo Fundo; a Eduardo Castriani, arzobispo de Manaus, y a Moacir Silva, arzobispo de Ribeirao Preto, recibieron el palio junto con los bolivianos Jesús Juárez Párraga, arzobispo de Sucre, y Alfredo Gualberti Calandrina, arzobispo de Santa Cruz de la Sierra. Otros arzobispos latinoamericanos que recibieron el palio fueron los mexicanos Rogelio Cabrera López, arzobispo de Monterrey; Alfonso Cortés Contreras, arzobispo de León, y Fabio Martínez Castilla, arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, así como los argentinos Carlos María Franzini, arzobispo de Mendoza; Ramón Alfredo Dus, arzobispo de Resistencia, y Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires. A la ceremonia, como es tradición, asistió una delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, encabezada por el metropolitano de Pérgamo, Ioannis Zizioulas, copresidente de la Comisión mixta internacional para el diálogo teológico entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa. Tras la misa, durante el rezo del Ángelus, el papa agradeció la visita y pidió a los fieles enviar un saludo al patriarca Bartolomé I de Constantinopla y rezar por él y por esa Iglesia. "Os invito a rezar todos juntos un Ave María por el patriarca Bartolomé I", dijo el pontífice, que fue acompañado en el rezo por los miles de fieles que habían acudido a la plaza de San Pedro



