Por qué los bebés de Finlandia duermen en cajas de cartón
Se trata de una tradición que data de la década de los años 30 y busca dar a todos los niños finlandeses, sin importar su condición social, un comienzo de vida equitativo.


Durante 75 años, las mujeres embarazadas en Finlandia han recibido cajas de cartón del Estado. Es como un paquete inicial con ropa, sábanas y juguetes que a su vez puede ser usado como camita. Muchos argumentan que esta política ha ayudado a que al país nórdico sea una de las naciones con menor tasa de mortalidad infantil en el mundo
El paquete de maternidad, un regalo del gobierno, está disponible a todas las que esperan un bebé. Contiene sacos de dormir, ropa para el aire libre, productos para el baño, así como pañales y un colchón pequeño
Con el colchón en el fondo, la caja se convierte en la primera cama del bebé. Muchos niños tienen su primera siesta allí por la seguridad que brindan las paredes de cartón
Las madres pueden escoger entre tomar la caja o recibir efectivo (unos US$214), pero el 95% opta por la caja, pues su valor es mucho mayor
En los años 30, el país nórdico era muy pobre y la mortalidad infantil era alta, con 65 muertes por cada 1.000 nacimientos. Pero estos datos mejoraron rápidamente en las décadas siguientes
Con 75 años, la caja está ahora institucionalizada en Finlandia como la transición hacia la maternidad, algo que une a varias generaciones de mujeres
Lo que contiene la caja hoy en día:Colchón, funda de colchón, edredón, manta, saco de dormir
La misma caja funciona como una cuna
Traje para la nieve, gorro, guantes y botas aislantes
Traje ligero encapuchado y monos de punto
Calcetines y manoplas y sombrero y pasamontañas de punto
Monos y ropita en diferentes colores y estampados unisex
Toalla de baño con capucha, tijeras de uñas, cepillo de pelo, cepillo de dientes, termómetro de baño, crema de pañales, estropajo para el baño
Pañal de tela y trapos para limpiar a los bebés
Libro de imágenes y juguetes para la dentición
Parches para los pechos, condonesMás recientemente, la hija de Klemetti, Solja, compartió con 23 años la emoción que su madre sintió una vez, cuando se hizo poseedora de la "primera cosa substancial" incluso antes que el bebé. Ahora tiene dos hijos.




